TRAS EXHIBIR EL INFIERNO DE VIOLENCIA EN MORELOS, GOBIERNO “OPERA” REUNIÓN CON OBISPO RAMÓN CASTRO

Por :Roberto Albarrán

TRAS DURAS CRÍTICAS POR VIOLENCIA, GOBIERNO BUSCA “BAJARLE LAS REVOLUCIONES” AL OBISPO RAMÓN CASTRO

La reunión entre el secretario de Gobierno, Edgar Maldonado, y el obispo de la Diócesis de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, ocurrió apenas días después de que el líder católico lanzara una de las críticas más severas contra la estrategia de seguridad en Morelos, exhibiendo públicamente el miedo, la extorsión y el abandono que viven miles de familias en la entidad.

Aunque el discurso oficial difundido por el Gobierno estatal habló de “unidad”, “coordinación” y “construcción de paz”, en los círculos políticos y sociales la lectura fue distinta: el encuentro habría tenido como objetivo disminuir la presión mediática y social generada por las declaraciones del obispo, quien rompió el tono institucional para denunciar una realidad que, aseguró, no puede maquillarse con discursos.

Durante la 12ª Caminata por la Paz, Monseñor Ramón Castro lanzó mensajes directos que cimbraron al gobierno estatal encabezado por Margarita González Saravia. El también presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano acusó que Morelos sigue hundido en la violencia, el cobro de piso, los feminicidios y la impunidad, además de advertir que “mentir sobre la realidad también es una forma de violencia”.

Las declaraciones no fueron menores. El obispo denunció públicamente que sacerdotes han tenido que abandonar comunidades por amenazas del crimen organizado, reveló casos de cobro de piso en municipios como Tlaquiltenango y recordó asesinatos de activistas que, pese a denunciar amenazas, nunca recibieron protección.

Además del anuncio de “¡narcoalcaldes en morelos!”: ramón castro sacudió al estado al revelar que 18 ediles estarían ligados al crimen organizado

La respuesta institucional llegó días después con una reunión privada donde el Gobierno estatal insistió en el llamado a la unidad y la colaboración social. Sin embargo, el contraste entre ambos discursos dejó en evidencia la creciente tensión entre la Iglesia católica y las autoridades estatales frente a la crisis de inseguridad que golpea a Morelos.

Mientras el Gobierno insiste en hablar de coordinación y mesas de paz, el mensaje del obispo fue contundente: la ciudadanía no quiere discursos, quiere resultados. Y es precisamente esa narrativa frontal la que comenzó a incomodar en Palacio de Gobierno.

El encuentro entre Edgar Maldonado y Ramón Castro ocurre en uno de los momentos más delicados para la percepción de seguridad en Morelos, donde comerciantes, transportistas, familias y hasta representantes religiosos han denunciado extorsiones, amenazas y temor constante en distintas regiones del estado.