HUITZILAC SE LLENA DE VIDA: CARAVANAS DEL PUEBLO TRANSFORMAN TRES MARÍAS EN UN EPICENTRO DE ATENCIÓN Y ESPERANZA

El aire fresco de Tres Marías, impregnado del aroma a antojitos tradicionales y madera húmeda, fue testigo de una jornada distinta. Desde temprana hora, familias enteras comenzaron a congregarse en el auditorio de la comunidad, no por una fiesta patronal ni por una feria, sino por algo que pocas veces llega con tanta cercanía: el gobierno tocando la puerta de la gente.

Así se vivió la edición 26 de las Caravanas del Pueblo: “Territorios de Paz y Buen Vivir”, encabezada por la gobernadora Margarita González Saravia, quien llegó acompañada de un gabinete completo, no como figura lejana, sino como parte de una estrategia que rompe con la distancia histórica entre autoridades y ciudadanía.

Los pasillos del auditorio se convirtieron en una ruta de soluciones. En un extremo, madres de familia consultaban temas de salud; en otro, jóvenes preguntaban por oportunidades de empleo; más adelante, adultos mayores resolvían trámites que antes implicaban viajes costosos hasta Cuernavaca. Todo ocurría ahí, en un mismo espacio, con atención directa, sin intermediarios y, sobre todo, sin costo.

“Antes teníamos que ir hasta la capital, gastar en pasajes, perder todo el día… hoy aquí nos resolvieron todo”, comentó una vecina mientras sostenía documentos recién tramitados, reflejando en su voz el alivio que da sentirse atendida.

La gobernadora recorrió cada módulo con paso firme, saludando, escuchando y observando de cerca las necesidades de la población. No era un evento protocolario; era una dinámica viva, donde las demandas se convertían en respuestas inmediatas. A su alrededor, funcionarios federales, estatales y municipales replicaban la misma consigna: estar presentes, ser útiles.

Uno de los momentos más simbólicos se vivió al inicio de la jornada, con la inauguración de un mural que captura la esencia de Tres Marías: la figura imponente del General Emiliano Zapata, el comercio local y el paso del ferrocarril que marcó la historia de la comunidad. La obra, realizada por el artista Miguel Ángel Barba Gallardo, no solo decora el espacio, sino que reafirma identidad, memoria y orgullo.

Mientras tanto, la secretaria de Bienestar Social, Silvia Salazar Hernández, reiteraba que la instrucción es clara: llegar a quienes más lo necesitan. Y eso se reflejaba en cada módulo atendido, en cada persona orientada, en cada gestión resuelta.

Niños corriendo entre los pasillos, adultos mayores sentados esperando su turno con paciencia, servidores públicos explicando procesos con claridad… la escena parecía una mezcla entre jornada comunitaria y ejercicio real de gobierno cercano.

Al caer la tarde, Tres Marías no solo había sido sede de una caravana institucional; se había convertido en un punto de encuentro donde la política se sintió humana, donde el servicio público cobró sentido y donde, por unas horas, la distancia entre autoridad y ciudadanía desapareció.

Las Caravanas del Pueblo no solo llevan trámites: llevan presencia, dignidad y la certeza de que, cuando el gobierno se mueve hacia la gente, las comunidades también avanzan.