¡NI MUERTOS SE SALVAN DE PAGAR! URIÓSTEGUI VA POR LOS ADEUDOS DE LOS PANTEONES DE CUERNAVACA

¿DESENTERRARÁN A LOS MUERTOS DEUDORES DE CUERNAVACA?

Urióstegui lanza descuento para recuperar adeudos en panteones; la ley permite al municipio recuperar fosas abandonadas

En Cuernavaca, ni los muertos parecen salvarse de las deudas. El Cabildo encabezado por el presidente municipal José Luis Urióstegui Salgado aprobó un estímulo fiscal del 50 por ciento de descuento en multas y recargos relacionados con los derechos y aprovechamientos de los panteones municipales, beneficio que estará vigente del 1 de julio al 31 de diciembre de 2026.

Aunque el Ayuntamiento presentó esta campaña como una medida de apoyo para las familias que enfrentan dificultades económicas, el anuncio también encendió las alertas entre quienes mantienen adeudos por mantenimiento, conservación o refrendo de espacios en los cementerios de la capital morelense, debido a que el Reglamento de Panteones permite que el municipio recupere aquellas fosas cuyos derechos hayan vencido o que registren años de abandono.

De acuerdo con la reglamentación municipal, las personas titulares de fosas a perpetuidad tienen la obligación de pagar anualmente las cuotas correspondientes a su mantenimiento y conservación. Cuando estos pagos dejan de realizarse durante siete años consecutivos, el espacio puede pasar al dominio pleno del Ayuntamiento, aunque previamente la autoridad debe levantar un acta, revisar las condiciones físicas y documentales de la tumba, colocar avisos preventivos e intentar notificar a los familiares.

El mismo reglamento contempla que, una vez vencidos los derechos y agotados los procedimientos administrativos, la Dirección de Panteones puede avanzar con acciones como la exhumación, cremación, traslado o reinhumación de los restos, siempre respetando los plazos sanitarios y las disposiciones legales correspondientes.

La administración de José Luis Urióstegui ya cuenta con cientos de servicios de exhumación registrados en los informes oficiales. Durante 2023 se reportaron 230 exhumaciones, mientras que en 2025 fueron documentados 41 servicios en los siete panteones municipales y otros 224 en el panteón Jardines de la Paz. Esto representa al menos 495 servicios de exhumación oficialmente registrados durante los periodos informados de su gobierno.

Sin embargo, debe aclararse que estas cifras corresponden a servicios administrativos y no necesariamente a 495 cuerpos diferentes. Además, varias de las exhumaciones realizadas en Jardines de la Paz estuvieron relacionadas con el riesgo de derrumbes y deslaves en la zona conocida como Los Pilares, y no exclusivamente con adeudos económicos.

En mayo de 2024, el Ayuntamiento reconoció que en la zona de riesgo de Jardines de la Paz existían más de 500 tumbas, de las cuales al menos 120 mantenían pagos pendientes. La autoridad también informó que había detectado más de tres mil fosas antiguas con adeudos, cuyos espacios podrían ser recuperados después de localizar y notificar a sus titulares.

Con la campaña que iniciará en julio de 2026, el gobierno de Urióstegui busca que los familiares regularicen sus pagos antes de que los adeudos continúen acumulándose y puedan derivar en procedimientos administrativos sobre las fosas. El incentivo permitirá liquidar multas y recargos con un descuento del 50 por ciento, aunque las contribuciones principales deberán ser cubiertas conforme a las disposiciones municipales.

El Ayuntamiento sostiene que la medida busca ayudar a las familias y brindar certeza sobre la propiedad y conservación de los espacios en los cementerios. En una campaña anterior, este esquema permitió recaudar aproximadamente 603 mil pesos, recursos que fortalecieron las finanzas municipales.

Por ahora, el acuerdo aprobado por el Cabildo no establece una campaña de exhumaciones masivas ni señala expresamente que los restos de las personas cuyos familiares tengan adeudos serán retirados al finalizar el descuento. No obstante, el reglamento sí faculta al municipio para recuperar fosas vencidas o abandonadas después de cumplir con el procedimiento de notificación.

Así, mientras Urióstegui ofrece seis meses de descuentos para que las familias se pongan al corriente, permanece la inquietud sobre lo que ocurrirá con las miles de fosas que registran años de adeudos. En Cuernavaca, la advertencia está sobre la mesa: quienes no regularicen los espacios de sus familiares podrían enfrentar la pérdida de sus derechos y el eventual traslado de los restos.