Por Roberto Albarrán
BALONAZO EN LA CARA A LA CIUDADANÍA DE CUERNAVACA
La euforia mundialista se apagó en la capital morelense antes de que rodara el balón. El alcalde de Cuernavaca, José Luis Urióstegui, informó que no habrá transmisión de los partidos del Mundial en espacios públicos, debido a los altos costos por derechos de transmisión.
Con esta decisión, las actividades que se tenían contempladas en Plaza Solidaridad quedaron canceladas, dejando sin una opción de convivencia pública a cientos de familias que esperaban reunirse para disfrutar los encuentros de la Selección Mexicana y del ambiente mundialista.
La falta de gestión, sensibilidad y tacto político terminó por darle un balonazo en la cara a la ciudadanía de Cuernavaca, que ahora tendrá que ver los partidos desde casa, mientras otras ciudades buscan aprovechar la fiesta deportiva más importante del mundo para generar comunidad, derrama económica y espacios de convivencia familiar.
En plena fiebre mundialista, Cuernavaca se queda sin pantalla, sin ambiente y sin celebración pública. La capital de Morelos vuelve a quedar rezagada ante una administración que no logró encontrar alternativas para que la ciudadanía pudiera vivir el Mundial en espacios abiertos y seguros.
Al final, el mensaje fue claro: en Cuernavaca, la fiesta del futbol no será para todos.










