La diputada Jazmín Solano López propuso ampliar los supuestos de la agravante del delito de infusión con objeto punzocortante, conocido como “pinchazo” y llamado coloquialmente en la calle “arponazo”. La iniciativa busca que la sanción agravada no se limite a los casos relacionados con violación, abuso sexual o robo, sino que también aplique cuando esta práctica se utilice para facilitar o cometer cualquier otro delito.
La legisladora de Morena presentó la propuesta ante el Pleno del Congreso de Morelos. Explicó que, mediante agujas u objetos punzocortantes, las víctimas pueden ser sometidas a sustancias que provoquen desorientación, pérdida de conciencia o incapacidad para reaccionar. Esa vulnerabilidad puede ser aprovechada por los agresores para cometer otros ilícitos, como privación ilegal de la libertad, trata de personas o secuestro.
En Morelos, los “pinchazos” ya están tipificados como delito. El Código Penal sanciona a quien introduzca, sin consentimiento y de manera forzada u oculta, sustancias capaces de alterar el estado físico o mental de una persona. Sin embargo, la agravante actualmente contempla tres delitos específicos: violación, abuso sexual y robo.
La propuesta de Solano busca actualizar ese marco legal para responder a nuevas modalidades delictivas y evitar que otros delitos queden fuera de la agravante por no estar expresamente mencionados. De aprobarse, permitiría considerar las circunstancias en que el “arponazo” se utilice para someter a una persona y facilitar cualquier conducta delictiva.
La iniciativa pone sobre la mesa una reflexión urgente: aunque tipificar los “pinchazos” fue un paso importante, la ley debe mantenerse al día frente a las formas en que se agrede y somete a las víctimas. Si un “arponazo” se convierte en la puerta para cometer otro delito, la respuesta legal debe contemplar esa realidad y ofrecer mayor protección, especialmente a las juventudes que acuden a fiestas y conciertos. La propuesta deberá ser analizada por el Congreso antes de convertirse en ley.
La diputada Jazmín Solano López propuso ampliar los supuestos de la agravante del delito de infusión con objeto punzocortante, conocido como “pinchazo” y llamado coloquialmente en la calle “arponazo”. La iniciativa busca que la sanción agravada no se limite a los casos relacionados con violación, abuso sexual o robo, sino que también aplique cuando esta práctica se utilice para facilitar o cometer cualquier otro delito.
La legisladora de Morena presentó la propuesta ante el Pleno del Congreso de Morelos. Explicó que, mediante agujas u objetos punzocortantes, las víctimas pueden ser sometidas a sustancias que provoquen desorientación, pérdida de conciencia o incapacidad para reaccionar. Esa vulnerabilidad puede ser aprovechada por los agresores para cometer otros ilícitos, como privación ilegal de la libertad, trata de personas o secuestro.
En Morelos, los “pinchazos” ya están tipificados como delito. El Código Penal sanciona a quien introduzca, sin consentimiento y de manera forzada u oculta, sustancias capaces de alterar el estado físico o mental de una persona. Sin embargo, la agravante actualmente contempla tres delitos específicos: violación, abuso sexual y robo.
La propuesta de Solano busca actualizar ese marco legal para responder a nuevas modalidades delictivas y evitar que otros delitos queden fuera de la agravante por no estar expresamente mencionados. De aprobarse, permitiría considerar las circunstancias en que el “arponazo” se utilice para someter a una persona y facilitar cualquier conducta delictiva.
La iniciativa pone sobre la mesa una reflexión urgente: aunque tipificar los “pinchazos” fue un paso importante, la ley debe mantenerse al día frente a las formas en que se agrede y somete a las víctimas. Si un “arponazo” se convierte en la puerta para cometer otro delito, la respuesta legal debe contemplar esa realidad y ofrecer mayor protección, especialmente a las juventudes que acuden a fiestas y conciertos. La propuesta deberá ser analizada por el Congreso antes de convertirse en ley.










