El propio gobierno reconoce aumento de la violencia familiar, falta de personal especializado y obstáculos para aplicar medidas de protección; mientras las instituciones dialogan, niñas, niños y adolescentes continúan siendo agredidos dentro de sus hogares y por personas de su entorno cercano
Una mesa de trabajo puede ser el inicio de una solución, pero jamás debe presentarse como si fuera el resultado. Una fotografía institucional no protege a una niña, no detiene a un agresor, no ejecuta una medida cautelar ni repara el daño causado a una víctima.
La Segunda Mesa de Trabajo por la Igualdad Sustantiva realizada en Morelos expuso una realidad que no puede ocultarse detrás del lenguaje oficial: han aumentado los casos de violencia familiar, existe insuficiencia de personal especializado y persisten dificultades para implementar medidas de protección.
No se trata de observaciones menores. Son señales de una estructura que todavía resulta insuficiente para responder ante mujeres, niñas, niños y adolescentes que enfrentan violencia dentro de los espacios donde deberían sentirse protegidos.
El riesgo de la simulación institucional comienza cuando se multiplican las reuniones, los discursos y los compromisos, pero no crecen al mismo ritmo el presupuesto, las áreas psicológicas, el personal jurídico, las investigaciones, los refugios ni la capacidad para separar oportunamente a una víctima de su agresor.
Durante el primer trimestre de 2025, Morelos se ubicó como la novena entidad con mayor incidencia de violencia familiar por cada 100 mil habitantes. Este último indicador abarca a víctimas de todas las edades, por lo que no debe presentarse como una cifra exclusivamente infantil.
En el mismo periodo, 2025/2026 la estadísticas denunciadas dicen que 236 de las 249 víctimas infantiles de violencia sexual registradas en hospitales también fueron mujeres. Las cifras exhiben una problemática que no puede enfrentarse únicamente con reuniones y discursos, sino con personal especializado, medidas de protección inmediatas, investigaciones eficaces y atención integral para las víctimas.










