Estados Unidos comenzó su aventura mundialista con una exhibición de contundencia al derrotar 4-1 a Paraguay, respaldado por una afición que convirtió el estadio en una auténtica fiesta roja, blanca y azul.
La goleada comenzó apenas al minuto 7, cuando Damián Bobadilla desvió el balón hacia su propia portería. Después apareció la gran figura de la noche: Folarin Balogun, quien firmó un doblete a los minutos 31 y 45+5, enviando al conjunto de las barras y las estrellas al descanso con una ventaja demoledora.
Paraguay intentó reaccionar con el descuento de Maurício Magalhães al 73’, pero Giovanni Reyna, al 90+8, colocó el sello definitivo a una noche histórica para el anfitrión.
Con velocidad, poder ofensivo y hambre de gloria, Estados Unidos levantó la mano como un equipo dispuesto a ser protagonista en su propio Mundial.










