El aroma del maíz recién trabajado, los moles que guardan memoria, las salsas molcajeteadas, los guisos de raíz comunitaria y las manos sabias de mujeres que cocinan con historia, convirtieron al Centro Cultural Jardín Borda en un gran altar de sabores durante la inauguración del Séptimo Encuentro de Cocineras Tradicionales, encabezado por la gobernadora Margarita González Saravia.
En un ambiente lleno de identidad, orgullo y tradición, Morelos volvió a demostrar que su cocina no sólo se prueba: se vive, se hereda y se defiende. Cada platillo presentado fue una muestra del legado de las comunidades originarias, de las recetas que han pasado de generación en generación y del papel fundamental que tienen las cocineras tradicionales como guardianas de la memoria culinaria de “La tierra que nos une”.
Acompañada por la subsecretaria de Turismo del Gobierno de México, Nathalie Desplas Puel; la secretaria de Desarrollo Turístico de Puebla, Carla López-Malo Villalón; y el secretario de Turismo de Morelos, Daniel Altafi Valladares, la mandataria estatal destacó que su administración impulsa estrategias para fortalecer la economía local, promover el turismo comunitario y preservar las expresiones culturales que dan identidad al estado.
Frente a cocineras, productores, artesanos, autoridades y visitantes, Margarita González Saravia reconoció que la gastronomía tradicional es uno de los mayores tesoros de Morelos, porque nace en las comunidades, en los hogares, en los mercados y en las cocinas donde aún se conserva el conocimiento ancestral.
“Estas cocineras tradicionales vienen de nuestras comunidades originarias. Ellas han venido rescatando esta gran riqueza cultural que tenemos en la gastronomía. Vamos a seguir impulsando durante los próximos años este importante sector culinario y, sobre todo, nuestras raíces culturales”, expresó la gobernadora.
Uno de los anuncios más relevantes fue la próxima creación de una operadora turística enfocada en el turismo comunitario gastronómico, una apuesta que busca llevar los sabores de Morelos más allá del evento, para convertirlos en experiencias turísticas comercializables, auténticas y generadoras de bienestar para las comunidades.
El encuentro reunió a 21 cocineras morelenses provenientes de municipios como Cuautla, Yautepec, Tepoztlán, Totolapan, Cuernavaca, Xochitepec, Huitzilac, Hueyapan, Tetela del Volcán, Temoac, Zacatepec, Tlaquiltenango, Tlaltizapán, Mazatepec, Amacuzac, Coatetelco, Tepalcingo, Jonacatepec y Jantetelco, quienes representaron la diversidad culinaria de las siete regiones del estado.
Además, Puebla participó como estado invitado con cuatro representantes, fortaleciendo un intercambio cultural que permitió hermanar sabores, técnicas y tradiciones entre ambas entidades.
Por su parte, Nathalie Desplas Puel subrayó que el turismo actual busca experiencias humanas, profundas y auténticas, por lo que las cocineras tradicionales se convierten en protagonistas de una nueva forma de viajar: aquella que conecta al visitante con la historia, la comunidad y el corazón de un territorio.
Entre música, actividades culturales, productores, artesanos y un concurso gastronómico evaluado por un jurado de reconocimiento nacional e internacional, el Jardín Borda se transformó en una vitrina viva de la riqueza culinaria morelense.
Más que una muestra gastronómica, el Séptimo Encuentro de Cocineras Tradicionales fue una declaración de identidad: Morelos tiene sabor, tiene historia y tiene mujeres que desde sus fogones sostienen una de las herencias más poderosas de México.
Con esta celebración, el Gobierno del Estado reafirmó su compromiso de impulsar el turismo gastronómico, fortalecer la economía comunitaria y proyectar a Morelos como un referente nacional donde cada platillo cuenta una historia, cada receta honra una raíz y cada cocina tradicional mantiene encendido el orgullo de todo un pueblo.







