A CUERNAVACA SE LE CARGÓ LA CHINGADA EN EL MUNDIAL: TURISTAS LE PIENSAN VENIR A VISITAR POR INSEGURIDAD

La ciudad de la Promavera del Mundial regresa al Top 10 de las más inseguras justo cuando el mundo pondrá los ojos en México


En pleno conteo rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026, la capital morelense recibe un golpe directo a su imagen: la percepción de inseguridad sube y la mete otra vez entre las ciudades más temidas del país.

Datos de la INEGI revelan que 8 de cada 10 ciudadanos se sienten inseguros en Cuernavaca, pasando de 80.2% a 82.3% en el primer trimestre de 2026. El resultado: noveno lugar nacional en percepción de inseguridad, retrocediendo posiciones justo cuando debería estar compitiendo por atraer visitantes.

Mientras tanto, el resto del país va en sentido contrario. A nivel nacional, la percepción de inseguridad disminuyó significativamente, alcanzando uno de sus niveles más bajos en los últimos años.
México mejora… pero Cuernavaca se hunde.

Cajeros automáticos, transporte público, calles mal iluminadas y bancos siguen siendo focos rojos donde la ciudadanía siente mayor riesgo. No es percepción aislada: es una realidad cotidiana que se respira en la calle.

Y aunque desde el gobierno municipal se ha minimizado el impacto de estos problemas, señalando que son “intrascendentes” para el turismo, la realidad golpea distinto:
¿Quién quiere venir a pasear donde la propia gente vive con miedo?

La cercanía con la Ciudad de México, que debería ser una ventaja estratégica para el Mundial, hoy se convierte en un riesgo reputacional.
El turista llega rápido… pero también se entera rápido de lo que pasa.

Además, índices internacionales colocan a Cuernavaca con altos niveles de criminalidad y baja percepción de seguridad, e incluso la incluyen en listados globales de violencia.

El panorama es claro y preocupante:
Cuernavaca llega al Mundial con focos rojos encendidos, mala percepción y una ciudadanía que no se siente segura.

El reto no es menor.
No se trata solo de recibir turistas…
se trata de convencerlos de que vengan.