El diputado Rafael Reyes vivió una jornada cercana con la comunidad educativa de Jiutepec, donde acompañó cambios de escolta y fungió como padrino de generación, destacando que la educación es la llave para transformar el futuro de niñas, niños y jóvenes.
Las sonrisas de los estudiantes, los aplausos de las familias y el orgullo reflejado en los rostros de maestras y maestros marcaron una jornada especial para la comunidad educativa de Jiutepec. Entre ceremonias cívicas, abrazos de despedida y sueños por cumplir, el diputado Rafael Reyes acompañó momentos que representan el cierre de una etapa y el inicio de nuevos caminos para cientos de niñas y niños.
Desde temprana hora, el legislador acudió a la escuela primaria Jaime Torres Bodet, ubicada en la colonia Pinos Tejalpa, donde fue testigo del tradicional cambio de escolta, un acto lleno de simbolismo en el que las nuevas generaciones reciben la responsabilidad de portar con orgullo los símbolos patrios.
El sonido de la banda de guerra, la solemnidad del protocolo y la emoción de los alumnos dieron vida a una ceremonia donde se reconoció la disciplina, el esfuerzo y el compromiso de quienes culminan una etapa de formación.
Más tarde, Rafael Reyes llegó hasta la escuela primaria Carmen Serdán, en la colonia El Porvenir, donde tuvo el honor de apadrinar a estudiantes que concluyeron sus estudios. Ahí, en medio de fotografías, felicitaciones y muestras de cariño, compartió un mensaje de motivación para que las nuevas generaciones continúen persiguiendo sus sueños.
“Ser padrino de generación no sólo es un acto testimonial, es un compromiso con la formación y el desarrollo de cada uno de ustedes”, expresó el diputado, al reconocer el esfuerzo de los alumnos y el acompañamiento permanente de sus familias.
Ante padres de familia y docentes, Rafa Reyes refrendó su compromiso de continuar trabajando para contribuir a garantizar el derecho a la educación de niñas, niños, adolescentes y jóvenes de Jiutepec, convencido de que cada aula representa una oportunidad para construir un mejor futuro.
La jornada dejó estampas de emoción: estudiantes con sus diplomas en mano, familias orgullosas capturando cada instante y maestros celebrando el resultado de años de esfuerzo. Un día donde la educación fue protagonista y donde el acompañamiento cercano se convirtió en el mensaje principal.
Con paso firme y cerca de las comunidades, Rafael Reyes destacó que acompañar a la niñez y juventud en momentos importantes de su vida escolar es también fortalecer el presente y futuro de Jiutepec.










