Niñas y niños vuelven a conquistar este espacio recuperado con actividades educativas, recreativas y ambientales que convierten el aprendizaje en toda una aventura.
Entre dinosaurios, fósiles, abejas, juegos y aprendizaje, el Parque Paleontológico de Jiutepec volvió a llenarse de vida.
El Ayuntamiento de Jiutepec recuperó este espacio público para regresarlo a las familias y convertirlo nuevamente en un punto de encuentro donde la niñez puede aprender, jugar y acercarse de una manera divertida a la ciencia y al cuidado del medio ambiente.
Uno de los principales atractivos es el Sendero de la Evolución, donde niñas y niños pueden descubrir parte de la historia de la vida en el planeta y adentrarse en el fascinante mundo de los dinosaurios.
La experiencia continúa con el taller de Pequeños Paleontólogos, en el que los menores exploran, descubren y despiertan su curiosidad por los fósiles y la investigación científica.
A ello se suman actividades como la pesca de basura, diseñada para fomentar desde temprana edad el cuidado del entorno; el espacio dedicado al mundo de las abejas, que permite conocer la importancia de estos polinizadores, y los talleres de creación de máscaras, donde la imaginación y el arte también tienen un lugar.
Con esta recuperación, el Parque Paleontológico vuelve a posicionarse como un espacio donde la diversión se combina con la educación ambiental y la convivencia familiar.
Jiutepec recupera así mucho más que un parque: recupera un lugar para la infancia, la imaginación y el aprendizaje.
Hoy, entre huellas de dinosaurios y sonrisas de niñas y niños, el Parque Paleontológico de Jiutepec está de regreso.










