Calles destruidas, inseguridad y abandono: la capital paga el precio de un gobierno más preocupado por la política que por la ciudad
CUERNAVACA, ENTRE BASURA, ABANDONO Y AMBICIONES POLÍTICAS
Por: Roberto Albarrán
Urióstegui presume contenedores mientras la capital se hunde en basura, inseguridad y destrucción urbana
Mientras las calles de Cuernavaca lucen repletas de basura, avenidas deterioradas, colonias abandonadas y una creciente sensación de inseguridad, el alcalde José Luis Urióstegui Salgado parece más enfocado en el escenario político rumbo al 2027 que en rescatar a la ciudad que gobierna.
El anuncio de la instalación de 20 contenedores ambulantes en “puntos rojos” para combatir focos de infección fue presentado por el Ayuntamiento como una estrategia de solución; sin embargo, para miles de ciudadanos representa apenas un intento desesperado por maquillar el grave problema de recolección y limpieza que enfrenta la capital morelense.
Porque mientras el alcalde culpa a la ciudadanía de tirar basura fuera de horarios establecidos y amenaza con multas y sanciones, el Centro Histórico continúa convertido en un caos diario: pepenadores rompen bolsas y riegan desechos sólidos sobre banquetas y calles, dejando una imagen deplorable en pleno corazón de la ciudad.
Y aunque Urióstegui asegura que el primer cuadro “se barre tres veces al día” y que la basura “se recoge diariamente”, basta recorrer colonias, mercados y avenidas principales para constatar una realidad completamente distinta: contenedores desbordados, basura acumulada, malos olores y focos de infección por toda la capital.
A esto se suma el deterioro de la infraestructura urbana, el abandono de servicios públicos y una percepción creciente de inseguridad. Pero eso sí: los permisos para desarrollos inmobiliarios avanzan sin freno. La tala indiscriminada de árboles y la expansión de construcciones parecen ser prioridad en una administración señalada por privilegiar intereses económicos antes que el bienestar ciudadano.
En el ambiente político ya se percibe la disputa rumbo a la elección intermedia de 2027, el Presidente Uriostegui se mantiene como una de las plazas a diputaciones plurinuminal es más codiciadas para el ámbito federal o local y permanecer en el poder, como un Cortesano, para sobrevivir del 2017 al 2030 esperando obtener alguna posición política.
Sin embargo, el desgaste del gobierno de Urióstegui podría convertirse en un pesado lastre electoral . El hartazgo ciudadano crece al mismo ritmo que la basura en las calles.
Hoy, para muchos habitantes, Cuernavaca dejó de ser la “Ciudad de la Eterna Primavera” para convertirse en la ciudad del eterno basurero, coincidirá conmigo amable lector donde el abandono y las promesas incumplidas, son el Pan de Cada día.










