“PEOR DE FLACOS QUE EN LA CALLE”: REFUGIO ANIMAL DE CUERNAVACA, PROMESA INCUMPLIDA Y ABANDONO A 20 EJEMPLARES CANINOS

Activistas denuncian que el espacio creado para proteger animales opera con carencias; señalan falta de alimento, atención médica, esterilizaciones e insumos básicos mientras el Ayuntamiento presume una política de bienestar animal.

Lo que nació como una promesa de protección y bienestar para los animales terminó convertido, según denuncias de activistas, en un espacio que enfrenta abandono institucional y falta de recursos.

La Jefatura de Protección Animal de Cuernavaca mantiene bajo resguardo alrededor de 20 ejemplares caninos, pero organizaciones defensoras de los animales advierten que las condiciones no corresponden al discurso de transformación y compromiso que el presidente municipal José Luis Urióstegui Salgado anunció al poner en marcha este refugio y velar por su bienestar.

La representante de Conciencia Animal Cuernavaca, Araceli Redondo Domínguez, acusó que actualmente los propios activistas tienen que cubrir gastos de alimento, vacunas, desparasitantes, esterilizaciones y atención veterinaria, debido a la insuficiencia de apoyo por parte de la autoridad municipal, esperando que sea reembolsado para atender más animalitos.

“Los animales no pueden vivir de promesas; como es la costumbre de mentirle a las personas; ellos necesitan comida, atención médica y condiciones dignas todos los días”, señalaron integrantes del colectivo.

Promesas que quedaron en el aire⁉️

Durante la inauguración de este espacio, el alcalde José Luis Urióstegui Salgado aseguró que la administración municipal impulsaría acciones permanentes para fortalecer la protección animal, mejorar la atención y realizar campañas continuas de esterilización para evitar el abandono y la sobrepoblación canina.

Sin embargo, activistas aseguran que esos compromisos no se han cumplido en su totalidad.

Uno de los principales señalamientos es precisamente la falta de continuidad en las jornadas de esterilización, una de las acciones que el edil había comprometido como parte de la estrategia municipal de bienestar animal.

Un refugio que necesita ayuda para sobrevivir

De acuerdo con los señalamientos de Conciencia Animal, la falta de recursos ha provocado que voluntarios tengan que intervenir constantemente para mantener limpio el lugar, conseguir medicamentos y mejorar las condiciones de los perros.

Incluso denunciaron que durante un largo periodo existió un tiradero frente a las instalaciones, con acumulación de basura, escombros, llantas y hasta animales muertos, situación que representaba un riesgo sanitario para los ejemplares resguardados.

Después de múltiples llamados, el retiro de estos residuos finalmente se realizó; sin embargo, para los activistas el problema de fondo continúa: la falta de una política permanente y recursos suficientes para garantizar una verdadera protección animal.

“Si no fuera por los ciudadanos, quién sabe qué pasaría con ellos”

Los defensores de los animales aseguran que el refugio se mantiene en gran medida gracias al esfuerzo ciudadano, mientras cuestionan que un municipio como Cuernavaca no pueda garantizar las condiciones mínimas para los animales que están bajo su responsabilidad.

La crítica apunta directamente al gobierno municipal: mientras se anuncian programas de protección y bienestar animal, en la realidad existen perros que, según los activistas, enfrentan carencias similares o incluso peores que cuando estaban en situación de calle.

La pregunta queda sobre la mesa: ¿dónde quedó la promesa de un refugio digno para los animales de Cuernavaca?

Porque rescatar no es solamente abrir una puerta; es garantizar comida, salud, atención y una vida digna para quienes no tienen voz.