En medio de un Día de las Madres cargado de emociones, flores y reuniones familiares, la Iglesia Católica en Morelos también dedicó un momento especial para reconocer el amor, sacrificio y entrega de millones de mamás.
Durante la misa dominical celebrada en la Catedral de Cuernavaca, el vicario de la Diócesis de Cuernavaca, Tomás Toral Nájera, encabezó una emotiva homilía en representación del obispo Ramón Castro Castro, enviando un mensaje de reconocimiento y oración para todas las madres, especialmente para aquellas que ya partieron y se encuentran “en presencia de Dios”.
Desde el altar de la Catedral, el mensaje tocó fibras sensibles entre las familias asistentes, luego de que el vicario comparara el amor de una madre con el amor de Dios.
“El amor de la mamá es el amor que más se parece al amor de Dios”, expresó durante la celebración religiosa.
Con un tono reflexivo y profundamente espiritual, Tomás Toral recordó que el amor de las madres permanece incluso en medio de las dificultades, los errores o la distancia de los hijos, destacando que una mamá jamás deja de reconocer y amar a sus hijos.
“Aunque los hijos no siempre seamos agradecidos, las mamás siempre dicen: ‘es mi hijo’, ‘es mi hija’… así es también el amor de Dios”, señaló frente a decenas de fieles que acudieron a la misa de mediodía este 10 de mayo.
La celebración estuvo marcada por aplausos, oración y momentos de profunda sensibilidad, especialmente cuando se pidió elevar plegarias por las madres fallecidas.
Al inicio de la homilía, las mamás presentes recibieron un fuerte aplauso por parte de los asistentes, reconociendo el papel fundamental que desempeñan como pilares de las familias y de la sociedad.
En un día donde miles de familias celebraban entre música, comida y abrazos, la Catedral de Cuernavaca se convirtió también en un espacio para recordar que el amor maternal, para la Iglesia, sigue siendo el reflejo más cercano del amor divino.










