¡DESDE CATEDRAL, RAMÓN CASTRO LANZA UN LLAMADO A MORELOS: MENOS ENVIDIA, MÁS GRATITUD Y PAZ!

En medio de la preocupación que provocan los hechos de violencia en Morelos, el obispo de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, lanzó este domingo un llamado directo a la sociedad: la paz no puede construirse con odio, envidia, división o confrontación; debe comenzar en el corazón, en la familia y en la manera en que cada persona trata a los demás.

Desde la Catedral de Cuernavaca, durante la homilía dominical del 20 de septiembre, el obispo pidió por la paz en Morelos y abrió una reflexión que fue más allá de los muros del templo: aprender a agradecer lo que se tiene y dejar de mirar con resentimiento lo que otros han conseguido.

“Nadie puede decir que no tiene nada”, expresó Castro Castro, al recordar que cada persona posee capacidades y carismas distintos y que todos pueden aportar algo.

El mensaje fue claro: si alguien progresa, la respuesta no debe ser la envidia; debe existir la capacidad de alegrarse por el bien ajeno. El obispo invitó a quienes se sienten inconformes con su propia situación a cambiar la perspectiva y reconocer también a quienes enfrentan mayores necesidades.

Pero fue al hablar de la violencia cuando su reflexión tomó mayor fuerza.

Castro Castro sostuvo que cuando duele lo que ocurre en Morelos, rezar por la entidad, procurar la paz dentro de la familia y actuar con caridad también significa trabajar por la paz. Llamó a no dejarse arrastrar por la tentación de dividir, confrontar o responder al daño con más daño.

La reflexión también alcanzó a quienes permanecen indiferentes. El obispo afirmó que dentro de la Iglesia nadie está llamado a ser un espectador, pues cada persona tiene capacidades que puede poner al servicio de los demás.

Al inicio de la misa, dedicó el Ángelus por la paz en Morelos, en una jornada en la que su mensaje puso sobre la mesa una realidad que trasciende la religión: una sociedad lastimada por la violencia necesita recuperar la solidaridad, la convivencia y la capacidad de reconocer el bien en los demás.

El mensaje dominical de Ramón Castro fue contundente: Morelos necesita paz, pero esa paz no llegará solamente con palabras; también exige cambiar actitudes, controlar la violencia que nace de las propias reacciones y volver a mirar al prójimo con gratitud y solidaridad.