Tambores, banderas, uniformes, música y cientos de miradas acompañaron el paso de los contingentes en la celebración del 216 aniversario de la Independencia de México.
¡Que suenen los tambores, que ondee la bandera y que viva México! Mazatepec salió a las calles para celebrar a lo grande su desfile patrio, una jornada en la que la historia dejó los libros para caminar frente a las familias y convertirse en una auténtica fiesta cívica.
Desde temprano, las calles comenzaron a llenarse. En las banquetas, las familias buscaban el mejor lugar para mirar el paso de los contingentes; niñas y niños esperaban con emoción, mientras las cámaras de los teléfonos se levantaban una y otra vez para guardar el recuerdo.
Y entonces llegó el sonido que anuncia que el desfile ha comenzado: el golpe de los tambores y el llamado marcial de las bandas de guerra.
Las escoltas avanzaron con paso firme, las banderas nacionales ondearon sobre las cabezas y detrás comenzaron a desfilar estudiantes de distintos niveles educativos, docentes, representantes del sector ejidal y participantes de la comunidad.
Al frente de la celebración estuvo el presidente municipal Gilberto Orihuela, quien acompañó esta jornada conmemorativa en la que la participación ciudadana volvió a ser protagonista.
Rojo, blanco y verde aparecieron por todos lados. Uniformes escolares, estandartes, sombreros y elementos alusivos a la historia nacional dieron al recorrido un ambiente completamente mexicano.
Los aplausos aparecían al paso de cada contingente. Las familias reconocían a sus hijos, nietos, hermanos y vecinos; algunos saludaban desde las banquetas, mientras otros levantaban el teléfono para fotografiar el momento.
Para los más pequeños, el desfile fue espectáculo; para los jóvenes, participación; y para los adultos, una oportunidad para reencontrarse con una tradición que forma parte de la vida comunitaria de Mazatepec.
Pero detrás de cada uniforme y cada paso marcado hubo también horas de preparación. Ensayos, organización y disciplina hicieron posible que los contingentes recorrieran las principales calles del municipio ante la mirada de las familias.
Así, el 216 aniversario del inicio de la Independencia de México no quedó solamente en una fecha del calendario. En Mazatepec se convirtió en una celebración que tomó las calles y reunió a distintas generaciones alrededor de un mismo símbolo: la bandera mexicana.
Con el último contingente alejándose y el sonido de los tambores perdiéndose poco a poco entre las calles, quedó la postal de una mañana de fiesta: familias reunidas, estudiantes orgullosos y una comunidad celebrando sus raíces.
Mazatepec volvió a desfilar por México, por su historia y por sus tradiciones.
🇲🇽 ¡Viva México! ¡Viva Mazatepec!










