La música mexicana se apoderó de la Plaza General Emiliano Zapata Salazar y convirtió la celebración del 216 aniversario del inicio de la Independencia de México en una gran fiesta popular, donde el talento morelense compartió escenario con agrupaciones de amplia trayectoria y figuras de la música ranchera.
Desde las cuatro de la tarde, el ambiente comenzó a subir de intensidad con la presencia de Funky Terrícola, De La Rumba y Rey Costa, tres propuestas surgidas en Morelos que llevaron al escenario sonidos completamente distintos, pero unidos por una misma bandera: el talento hecho en casa.
Funky Terrícola abrió la jornada con su mezcla de funk, soul y psicodelia. Después, De La Rumba puso a bailar a los asistentes con son cubano, guajira, salsa y cumbia, mientras Rey Costa cerró este primer bloque con una explosiva combinación de cumbia, rock y ritmos latinos.
La noche tomó un nuevo impulso a las 20:00 horas con la llegada de Sonora Santanera, que hizo sonar los clásicos de la música tropical mexicana y puso a cantar y bailar a generaciones enteras. Con siete décadas de trayectoria, la agrupación llevó al corazón de Cuernavaca una colección de sonidos que van del danzón y mambo al bolero, chachachá, guaracha y cumbia.
Y entonces llegó uno de los momentos centrales de la noche.
A las 22:00 horas, la gobernadora Margarita González Saravia encabezó la ceremonia del Grito de Independencia. El cielo de Cuernavaca se transformó posteriormente en un espectáculo de luces protagonizado por drones y sonido, alternativa presentada para esta celebración en lugar de la pirotecnia.
La fiesta continuó con Il Tenore, agrupación surgida en Morelos e integrada por los tenores mexicanos Charly Hernández, David Páez, Ervin Wyller y Nef Reynolds, quienes llevaron al escenario un repertorio mexicano con arreglos para mariachi.
Más tarde, el público siguió la transmisión nacional de la ceremonia encabezada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, antes de regresar nuevamente a la fiesta musical.
Y el gran cierre llegó con Majo Aguilar.
La cantante y compositora, nieta de Antonio Aguilar y Flor Silvestre, apareció en escena para poner el broche ranchero a una noche marcada por el mariachi, la música popular mexicana y el entusiasmo de los asistentes.
Con su voz y su propuesta musical, Majo Aguilar cerró una celebración que comenzó con el talento nacido en Morelos y terminó con una de las representantes de una nueva generación de artistas que mantienen vigente la música ranchera.
Así transcurrió una noche donde Morelos cantó, bailó, recordó su historia y celebró a México, con una programación que puso en el mismo escenario las nuevas propuestas musicales de la entidad y los sonidos que forman parte de la memoria colectiva de varias generaciones.
Una noche de música. Una noche de tradición. Una noche para celebrar a México.










