Con corte de listón, el presidente municipal Alan Martínez García inauguró oficialmente la Feria de Regreso a Clases 2026, un espacio donde familias de Jojutla y la región pueden encontrar útiles, uniformes, calzado y diversos servicios a precios accesibles.
Desde temprano, el regreso a clases comenzó a sentirse en Jojutla. Las listas de útiles dejaron de ser una hoja llena de pendientes sobre la mesa para convertirse en una misión familiar: encontrar mochilas, zapatos, uniformes, cuadernos y todo aquello que exige el nuevo ciclo escolar sin que el gasto termine por golpear de más al bolsillo.
En pleno corazón de Jojutla, el Auditorio Tlaxcuapan cambió su rostro. Durante una semana, del 24 al 31 de agosto, sus espacios se convirtieron en pasillos de colores, escaparates escolares y puntos de encuentro para madres y padres de familia que buscan resolver, de una sola visita, buena parte de las compras del regreso a clases.
El momento protocolario llegó con el corte de listón encabezado por el presidente municipal de Jojutla, Alan Martínez García, quien acompañado por autoridades, representantes de Profeco y comerciantes de la región, dio por inaugurada oficialmente la Feria de Regreso a Clases 2026.
Con las tijeras en mano y frente a comerciantes y familias, Martínez García marcó el arranque de una actividad que busca algo muy concreto: que el regreso a las aulas no represente una carga todavía mayor para la economía familiar.
La feria es impulsada por el Ayuntamiento de Jojutla, a través de la Secretaría de Desarrollo Económico, en coordinación con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y comerciantes de la región.
La escena tiene algo de tradicional: padres revisando precios, niños mirando mochilas, comerciantes mostrando mercancía y familias haciendo cuentas. Pero este año existe una diferencia importante: los vendedores cuentan con un espacio público proporcionado sin costo por el Ayuntamiento.
Y ese detalle, que podría parecer administrativo, tiene una consecuencia directa en el bolsillo.
La directora de la Oficina de Defensa del Consumidor en la zona Emiliano Zapata, Leticia Peña Ocampo, explicó que al no tener que pagar renta, instalación de carpas y otros gastos, los comerciantes pueden reducir costos y trasladar parte de ese ahorro a los consumidores mediante mejores precios.
La feria reúne alrededor de 20 establecimientos con productos que van desde papelería y libros hasta uniformes, calzado y mochilas. Pero la oferta no termina en los útiles escolares: también hay cortes de cabello gratuitos, servicios de estilismo, descuentos en ópticas y laboratorios clínicos.
Mientras los comerciantes acomodan mercancía y atienden a los compradores, Profeco mantiene un módulo de orientación para quienes necesiten asesoría como consumidores. También se contemplan actividades de tecnologías domésticas encaminadas a fomentar el ahorro dentro de los hogares.
Para Alan Martínez García, la feria representa también una forma de reconocer a los comerciantes que durante años han mantenido esta tradición, aun cuando hacerlo implicaba enfrentar rentas, instalación de carpas y las complicaciones propias de la temporada de lluvias.
Esta vez, el escenario es diferente.
El Auditorio Tlaxcuapan ofrece techo, seguridad y un espacio sin costo para los participantes. La intención es sencilla: que menos dinero se vaya en la instalación y que más pueda traducirse en precios accesibles para quienes llegan con una lista escolar que, para muchas familias, representa un gasto considerable.
Martínez García llamó a madres y padres de familia a acudir con sus listas, comparar opciones y aprovechar las promociones disponibles durante la feria.
En representación de los comerciantes, Josimar López Albarrán agradeció al Ayuntamiento por facilitar el inmueble y destacó que la reducción de los costos de instalación permitirá ofrecer precios más accesibles.
Entre estantes, mochilas y uniformes, el regreso a clases adquiere así otro significado: no solamente el de comprar lo necesario para que los estudiantes vuelvan al aula, sino el de intentar que esa obligación anual sea un poco menos pesada para las familias.
La feria permanecerá abierta del 24 al 31 de agosto, de 8:00 a 20:00 horas, con posibilidad de ampliar algunos días más dependiendo de la respuesta de los consumidores.
Y así, entre el corte de listón, las listas escolares y el ir y venir de familias, Jojutla abrió oficialmente las puertas a una nueva temporada escolar, con una apuesta clara: que preparar a los estudiantes para volver a clases también pueda hacerse cuidando el bolsillo de quienes sostienen cada compra, cada uniforme y cada mochila.
H. Ayuntamiento de Jojutla
Alan Martínez García










