Entre tierra, surcos y esperanza: Rosbelia Benítez camina junto al campo de Tetecala

El sol cae sobre Tetecala y, entre el olor de la tierra y el ir y venir de productores, el campo vuelve a ser protagonista. Las manos que todos los días trabajan los surcos, que conocen los tiempos de la lluvia y esperan con paciencia el fruto de cada cosecha, hoy reciben algo más que fertilizante y herramientas: reciben respaldo.

Ahí, entre campesinas y campesinos, Rosbelia Benítez Bello, presidenta municipal de Tetecala, dejó por un momento los escritorios y el protocolo para encontrarse cara a cara con quienes mantienen viva una de las actividades esenciales del municipio.

La escena tiene el sello del campo: botas que conocen el lodo, rostros curtidos por el sol, manos marcadas por años de trabajo y conversaciones sobre la próxima cosecha. Frente a ellos, la alcaldesa encabezó la entrega de fertilizante y bombas de aspersión, apoyos destinados a fortalecer las unidades de producción y reducir parte de los costos que hoy pesan sobre quienes viven de sembrar.

No fue solamente un acto de entrega. Fue un encuentro entre la autoridad municipal y el campesinado tetecalense.

La presencia de Margarita Galeana Torres, titular de la Secretaría de Desarrollo Económico, reforzó el mensaje de coordinación institucional para respaldar a un sector que, pese a las dificultades económicas y al encarecimiento de los insumos, continúa apostándole a la tierra.

La tierra no espera

Para un productor, cada temporada representa una apuesta.

Hay que preparar el terreno, conseguir semillas, comprar fertilizante, enfrentar las plagas, esperar el agua y confiar en que el clima permita llegar a la cosecha. Cada peso cuenta y cualquier incremento en los insumos puede convertirse en una preocupación más.

Por eso, cuando las herramientas llegan directamente a las manos de quienes trabajan la tierra, el apoyo adquiere otro significado.

La administración de Rosbelia Benítez, a través de la Dirección de Desarrollo Agropecuario y en coordinación con autoridades agrarias y comités ejidales, decidió llevar los apoyos directamente a los productores, evitando intermediarios.

Entre costales, herramientas y conversaciones, el mensaje fue claro: el campo tetecalense no está solo.

“Nuestro compromiso inquebrantable es y seguirá siendo con el campo tetecalense”, expresó la presidenta municipal, al destacar que fortalecer las unidades productivas significa también defender el sustento de muchas familias.

Rostros que cuentan historias

Mientras avanzaba la entrega, los protagonistas no eran los discursos, sino los campesinos.

Hombres y mujeres acostumbrados a madrugar, a mirar al cielo buscando señales de lluvia y a conocer la tierra casi como quien conoce a un viejo amigo.

Cada bomba de aspersión entregada representa una herramienta para hacer más eficiente el trabajo. Cada apoyo en fertilizante significa un alivio para el bolsillo y una oportunidad para mejorar el rendimiento de los cultivos.

Rosbelia Benítez conversó con productores, escuchó inquietudes y compartió el compromiso de mantener el acompañamiento al sector.

Porque en Tetecala, el campo no solamente produce alimentos.

Produce identidad. Produce economía. Produce arraigo.

Más allá del fertilizante

El proyecto no termina con la entrega de los insumos.

El Gobierno Municipal anunció que los apoyos estarán acompañados de jornadas de asistencia y asesoría técnica, con el propósito de que los productores puedan aprovechar mejor cada material y adoptar prácticas que permitan elevar la productividad.

Así, entre la tradición de quienes heredaron el conocimiento de la tierra y nuevas herramientas para hacer más eficiente el cultivo, Tetecala busca construir un campo más fuerte.

Y mientras los productores regresan a sus parcelas con nuevos insumos, queda una imagen que resume la jornada: la presidenta municipal caminando junto a quienes todos los días hacen producir la tierra.

Porque detrás de cada surco hay una familia.

Detrás de cada cosecha hay sacrificio.

Y detrás de cada campesino hay una historia de trabajo que, en Tetecala, hoy busca ser acompañada por su gobierno.

Rosbelia Benítez y el campesinado tetecalense: tierra, trabajo y compromiso para seguir haciendo crecer a Tetecala.

JuntosEstamosTransformandoTetecala

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