¡Ni el oro negro lo salva! Exdirector de Pemex termina en prisión; enfrenta imputación por violencia familiar y violencia vicaria
El poder, la influencia y los años al frente de una de las empresas más importantes del país no evitaron que Víctor “N”, exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), terminara tras las rejas. La Fiscalía General del Estado de Morelos logró formular imputación en su contra por los delitos de violencia familiar y violencia vicaria, mientras una jueza ordenó imponerle la medida cautelar de prisión preventiva justificada.
El exfuncionario permanecerá recluido en el Centro de Reinserción Social de Atlacholoaya mientras avanza el proceso penal derivado de la denuncia presentada por su esposa, María Felicia Jiménez, quien lo acusa de años de presuntas agresiones físicas, verbales y psicológicas.
El caso estalló después de que se difundiera un video en el que presuntamente se observa una agresión ocurrida en un domicilio del municipio de Emiliano Zapata. La denunciante también aseguró haber vivido un ambiente constante de violencia y afirmó que el exdirector de Pemex presumía tener influencias para evitar enfrentar a la justicia.
La defensa intentó cambiar el rumbo de la conversación al asegurar que su cliente ha sido víctima de un supuesto “linchamiento mediático”, argumentando que diversos medios y usuarios de redes sociales lo condenaron antes de que exista una resolución judicial definitiva.
Sin embargo, mientras los abogados cuestionan la cobertura del caso, la realidad es que el proceso penal ya está en marcha y el exfuncionario permanecerá privado de su libertad por decisión judicial.
Por su parte, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Morelos, Juan Emilio Elizalde Figueroa, dejó claro que ahora corresponde exclusivamente a la Fiscalía acreditar ante el juez la probable responsabilidad de Víctor “N” mediante las pruebas que presente durante el proceso.
La captura del exdirector de Pemex ocurrió el pasado 7 de julio en la colonia Narvarte, en la alcaldía Benito Juárez, Ciudad de México, tras la difusión pública del caso. A solicitud de la defensa, el plazo constitucional fue ampliado y será el próximo 13 de julio cuando se lleve a cabo la audiencia en la que el juez determinará si es vinculado o no a proceso.
El caso ha colocado nuevamente bajo el escrutinio público a un personaje que ocupó uno de los cargos más relevantes del sector energético nacional y que hoy enfrenta una batalla judicial en la que ni su trayectoria, ni su influencia, ni el llamado “oro negro” han logrado evitar que responda ante los tribunales.










