De víctimas a señaladas: acusan a las hermanas Guerra de racismo y violencia política contra una regidora indígena

La narrativa de defensa de los derechos de las mujeres que durante años han impulsado la senadora Juanita Guerra y la regidora de Cuautla Anita Sánchez Guerra hoy enfrenta un fuerte cuestionamiento, luego de que ambas fueran denunciadas por presunta violencia política contra las mujeres en razón de género en agravio de la regidora indígena Araceli Xixitla.

De acuerdo con la queja presentada ante el Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana (IMPEPAC), las hermanas Guerra habrían incurrido de manera reiterada en expresiones ofensivas, descalificaciones y conductas discriminatorias relacionadas con el origen indígena y los rasgos físicos de la concejal, durante sesiones de Cabildo, reuniones de trabajo y actos públicos.

La denuncia sostiene que los señalamientos no fueron hechos aislados, sino una conducta constante que llevó a la regidora indígena a solicitar la intervención de la autoridad electoral para frenar las presuntas agresiones.

Como parte del procedimiento, el IMPEPAC notificó a ambas servidoras públicas sobre la queja y les habría dictado medidas para abstenerse de realizar cualquier acto que pudiera constituir violencia política de género mientras se desarrolla el caso. En caso de incumplimiento, podrían enfrentar las sanciones que establece la legislación en la materia.

El caso ha generado críticas debido a que las señaladas son figuras públicas que en distintas ocasiones han manifestado su respaldo a la igualdad, la inclusión y los derechos de las mujeres. Ahora, enfrentan acusaciones por presuntamente ejercer conductas de discriminación y racismo contra una representante de un pueblo indígena.

De acreditarse los hechos durante el procedimiento correspondiente, el caso representaría un nuevo llamado de atención sobre la obligación de quienes ocupan cargos públicos de garantizar un trato digno, libre de discriminación y respetuoso de los derechos políticos de todas las mujeres, particularmente de aquellas pertenecientes a comunidades indígenas.

Hasta el momento, ni la senadora Juanita Guerra ni la regidora Anita Sánchez Guerra han emitido una postura pública sobre las acusaciones.