Entre flores, música de viento, caballos y oraciones, la comunidad de Panchimalco volvió a vivir una de sus tradiciones más profundas: la Entrada de Flores en honor a San Juan Bautista, una celebración centenaria que mantiene viva la identidad cultural y religiosa de este pueblo.
La jornada inició con la cabalgata que partió desde el lienzo charro de Jojutla, donde jinetes se reunieron para encabezar un recorrido cargado de simbolismo, devoción y orgullo comunitario. Paso a paso, entre el sonido de los cascos y el ambiente festivo, la tradición volvió a tomar las calles.
Más adelante, la cabalgata se encontró con la procesión proveniente de Rancho Velasco, en un momento significativo donde la fe, la música y las flores se unieron en un mismo camino rumbo al auditorio de la comunidad.
Cientos de fieles participaron en esta expresión religiosa que, por más de un siglo, ha sido transmitida de generación en generación como parte esencial del corazón de Panchimalco.
La celebración contó también con la presencia de tlacololeros invitados del estado de Guerrero, quienes dieron fuerza y colorido al recorrido, acompañados por la Banda de Viento Zacate, que marcó el ritmo de una fiesta donde la tradición se sintió en cada paso.
En el marco de las fiestas patronales 2026, el Ayuntamiento de Jojutla, a través de la Dirección de Cultura, en coordinación con la autoridad auxiliar y el párroco de la comunidad, participó en esta actividad que reafirma el valor de preservar las costumbres que dan identidad a los pueblos.
La Entrada de Flores no sólo representa un acto de fe; es una herencia viva, una memoria colectiva y una muestra del profundo arraigo que une a Panchimalco con San Juan Bautista.
Con esta participación, el Gobierno de Jojutla refrendó su compromiso con el fortalecimiento de las tradiciones comunitarias, aquellas que mantienen de pie la historia, la espiritualidad y el orgullo de sus habitantes.










