No se suspenden clases por el partido mundialista de México, sino por detonaciones de explosivos

Explosión en mina sacude Zacatepec, daña viviendas y deja sin clases a estudiantes de Chiverías

No fue por el Mundial. No fue por fiesta. No fue por descanso. En la comunidad de Chiverías, las clases se suspendieron por miedo: una fuerte detonación presuntamente originada por trabajos con explosivos en una mina de arena cimbró viviendas, dañó una escuela y encendió las alarmas entre familias que temen una tragedia mayor.

La onda expansiva alcanzó a la Telesecundaria “Naciones Unidas”, donde estudiantes y docentes tuvieron que evacuar los salones de manera preventiva ante el temor de un posible colapso. El estruendo provocó ruptura de cristales, cuarteaduras en paredes y afectaciones visibles en espacios escolares donde diariamente toman clases 32 alumnos.

Padres de familia y directivos determinaron suspender las actividades escolares de manera indefinida, al considerar que no existen condiciones seguras para el regreso de niñas, niños y adolescentes al plantel.

El pánico también llegó a las viviendas. Vecinos denunciaron que al menos 25 casas de Chiverías presentaron agrietamientos tras la explosión registrada en la zona cerril ubicada entre los límites de Zacatepec y Xoxocotla. De acuerdo con los testimonios, pasado el mediodía el suelo comenzó a vibrar con violencia, por lo que varias familias salieron corriendo de sus hogares pensando que se trataba de un sismo de gran magnitud.

Sin embargo, el miedo cambió de nombre cuando los pobladores descubrieron que el origen del sacudimiento no era natural, sino presuntamente consecuencia de trabajos de excavación con explosivos dentro del predio minero de la zona.

Habitantes de Chiverías aseguran que el uso de explosivos industriales ha generado temor constante por un posible desgajamiento en el Cerro del Venado, donde se ubica esta comunidad. La preocupación crece porque las afectaciones ya no son advertencias: son paredes cuarteadas, cristales rotos, aulas vacías y familias que no saben si sus viviendas siguen siendo seguras.

La exigencia es inmediata: que Protección Civil, el IEBEM y las autoridades correspondientes realicen peritajes técnicos urgentes, inspeccionen la mina, revisen los daños estructurales y determinen responsabilidades.

Porque mientras algunos creen que las clases se suspenden por un partido de México en el Mundial, en Chiverías la realidad es otra: los estudiantes no están en casa por gusto, sino porque una detonación los sacó de sus aulas.

Hoy la pregunta golpea más fuerte que la explosión: ¿quién va a responder si la próxima detonación termina en tragedia?