¡Hasta que da una de cal por todas las de arena! Fiscalía Ambiental frena ecocidio en Cuernavaca

FM: ¡Detengan el ecocidio en la capital morelense!

Después de años de denuncias ciudadanas por la tala indiscriminada, la destrucción de áreas verdes y la constante pérdida de árboles en distintos puntos de la ciudad, finalmente una autoridad municipal parece haber reaccionado.

La Fiscalía Ambiental de Cuernavaca suspendió un predio ubicado en la colonia Tlaltenango tras detectar indicios relacionados con la tala no autorizada de al menos diez ejemplares arbóreos sobre la avenida Emiliano Zapata, a la altura de la glorieta de Tlaltenango.

Durante la inspección realizada por personal especializado fueron localizados troncos, ramas y residuos vegetales presuntamente provenientes de los árboles derribados, mismos que habrían sido depositados en un terreno baldío cercano para ocultar la magnitud del daño ambiental.

Las autoridades determinaron que en el sitio existían presuntas violaciones al Reglamento de Ecología y Protección al Ambiente del Municipio de Cuernavaca, por lo que procedieron al acordonamiento y suspensión preventiva del predio mientras continúan las investigaciones para identificar a los responsables.

La acción ha sido vista por diversos sectores ciudadanos como una señal positiva en medio de la creciente preocupación por la desaparición de áreas verdes en la capital morelense, donde desarrollos inmobiliarios, obras y particulares han sido señalados reiteradamente por afectar el patrimonio ambiental como es el

Caso de Alto Verde sin consecuencias visibles.

Ahora la exigencia ciudadana es clara: que este caso no termine únicamente en una suspensión temporal, sino que se castigue ejemplarmente a quienes resulten responsables y que se refuercen las acciones para detener el ecocidio que desde hace años amenaza la calidad de vida de miles de habitantes de Cuernavaca.

Porque una ciudad sin árboles es una ciudad sin futuro. Y porque proteger el medio ambiente no debe ser un discurso, sino una obligación permanente de las autoridades y de la sociedad.

Por una vez, una de cal para el municipio. Ahora falta que las sanciones lleguen hasta las últimas consecuencias.