Productores de siete municipios avanzan en capacitación y certificación para dar mayor valor comercial al mezcal morelense
Productoras y productores mezcaleros de Morelos buscan que la certificación de su bebida ancestral se traduzca en mejores precios, mayor reconocimiento y nuevas oportunidades de exportación para sus comunidades.
En una tercera jornada regional de capacitación, mezcaleros de Jonacatepec, Axochiapan, Ayala, Tepalcingo, Jantetelco, Temoac y Zacualpan de Amilpas dieron continuidad al proceso de acompañamiento para fortalecer la calidad, trazabilidad e identidad del mezcal elaborado en la entidad.
El objetivo central es que el producto morelense no sólo conserve su valor cultural y artesanal, sino que también pueda competir en mejores condiciones dentro del mercado nacional e internacional, con procesos certificados que respalden su origen, calidad e inocuidad.
Durante la capacitación se abordaron lineamientos de la NOM-070-SCFI-2016, norma que regula la producción de mezcal y permite avanzar hacia esquemas de certificación que abren la puerta a una mejor comercialización.
Para las familias productoras, este proceso representa una oportunidad para dejar de vender únicamente a precios bajos o en mercados limitados, y comenzar a posicionar el mezcal de Morelos como una bebida con identidad, historia y valor agregado.
Además, se presentó la plataforma “SIG-TLAKUALI”, herramienta que brinda información sobre los polígonos mezcaleros de la entidad, lo que permitirá tomar mejores decisiones para fortalecer la producción y competitividad del campo morelense.
También se impartió una charla sobre prácticas de higiene en la elaboración de bebidas, con la finalidad de garantizar procesos más seguros y elevar la confianza del consumidor.
Con estas acciones, los productores mezcaleros de Morelos avanzan hacia una cadena agroindustrial más sólida, con la expectativa de incrementar el precio de su producto, ampliar sus canales de venta y abrir camino hacia mercados de exportación.
El mezcal morelense busca dejar de ser sólo una bebida tradicional para convertirse en una marca de orgullo, desarrollo económico y futuro para las comunidades productoras.










