La presidenta municipal sorprendió a niñas y niños con balones y peluches de las mascotas oficiales del Mundial FIFA 2026, durante una jornada dedicada a fortalecer la honestidad, el respeto y la convivencia.
Entre sonrisas, juegos, valores y emoción mundialista, niñas y niños del Jardín de Niños “Profesora Ramona Ortiz”, en Tetecala, participaron en el programa “Semilleros de la Honestidad”, una estrategia que busca formar desde las aulas a nuevas generaciones comprometidas con el respeto, la empatía y la integridad.
La jornada contó con la participación de la presidenta municipal de Tetecala, Rosbelia Benítez Bello, quien convivió con las infancias y llevó regalos alusivos al Mundial FIFA 2026, entre ellos balones y peluches de las mascotas oficiales de la competencia.
La entrega llenó de alegría al plantel y convirtió la actividad en una experiencia especial para las y los estudiantes, al combinar la formación en valores con el entusiasmo que despierta la máxima fiesta del futbol internacional.
Rosbelia Benítez Bello destacó que la honestidad debe fortalecerse desde los primeros años de vida, porque los principios aprendidos en casa y en la escuela permiten formar mejores ciudadanas y ciudadanos, comprometidos con su comunidad.
“Con este programa sembramos principios que ayudarán a formar mejores ciudadanas y ciudadanos, comprometidos con su comunidad y con un futuro basado en el respeto y la integridad”, expresó la alcaldesa.
El programa fue desarrollado por la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, en coordinación con el Ayuntamiento de Tetecala, mediante dinámicas lúdicas encabezadas por los personajes Toño, Naye y Tec, quienes enseñaron de manera sencilla la importancia de decir la verdad, respetar a los demás y actuar con empatía.
Madres, padres de familia, personal docente y autoridades participaron en las actividades, fortaleciendo el diálogo y la corresponsabilidad en la educación de las infancias.
La secretaria Anticorrupción y Buen Gobierno, Alejandra Pani Barragán, señaló que enseñar estos valores desde edades tempranas genera efectos positivos en las familias, las escuelas y las comunidades.
En Tetecala, la honestidad comenzó a sembrarse entre juegos y abrazos, mientras los balones y las mascotas mundialistas recordaron a las niñas y niños que el deporte también enseña disciplina, compañerismo, respeto por las reglas y trabajo en equipo.
Con esta jornada, Rosbelia Benítez Bello refrendó su cercanía con la niñez de su municipio y su compromiso de impulsar actividades que, además de generar alegría, contribuyan a formar una comunidad más unida, íntegra y orgullosa de sus nuevas generaciones.










