¡TRANSPORTISTAS AMAGAN CON PARALIZAR CUERNAVACA POR ALZA AL PASAJE! BLOQUEAN EL CENTRO Y CERCAN PALACIO DE GOBIERNO

El corazón de la capital morelense volvió a quedar bajo presión luego de que transportistas de distintas rutas se manifestaran en calles del Centro de Cuernavaca y bloquearan los accesos al Palacio de Gobierno, en demanda de un aumento a la tarifa del transporte público en Morelos.

La protesta encendió las alertas entre automovilistas, comerciantes y peatones, luego de que unidades y operadores del transporte colectivo cerraran vialidades estratégicas del primer cuadro de la ciudad, provocando afectaciones a la movilidad y tensión en la zona.

De acuerdo con los representantes de las rutas participantes, la movilización forma parte de una exigencia directa al Gobierno del Estado para que se autorice el incremento al pasaje, al señalar que los costos de operación, mantenimiento, combustible y refacciones han golpeado severamente al sector.

Durante el bloqueo, presidentes de diversas rutas advirtieron que, en caso de no recibir una respuesta favorable, podrían radicalizar las acciones de protesta y extender los cierres a más puntos de la capital morelense.

El amago fue claro: si no hay aumento al pasaje, los transportistas podrían paralizar Cuernavaca.

La manifestación frente a Palacio de Gobierno generó molestia entre ciudadanos que quedaron atrapados en el tráfico, mientras otros tuvieron que caminar largas distancias para llegar a sus trabajos, escuelas o realizar trámites en el centro de la ciudad.

Los transportistas insistieron en que su exigencia no es nueva y que desde hace tiempo han solicitado una revisión a la tarifa, bajo el argumento de que el actual costo del pasaje ya no alcanza para sostener el servicio.

Sin embargo, el bloqueo también abrió nuevamente el debate entre usuarios, quienes han señalado que cualquier incremento debe ir acompañado de mejores unidades, mayor seguridad, rutas eficientes y un servicio digno para la población.

Mientras tanto, el Centro de Cuernavaca quedó convertido en escenario de presión, advertencias y caos vial, con transportistas apostados en calles capitalinas y entradas al Palacio de Gobierno cerradas como medida de fuerza.

La tensión continúa y el mensaje de los concesionarios fue directo: si no hay respuesta, los bloqueos podrían subir de tono y Cuernavaca podría enfrentar una parálisis mayor en las próximas horas.