Entre comida, recorrido, toros y el ambiente de una comunidad que se resiste a dejar morir sus costumbres, el diputado Alfredo “Cuananys” Domínguez Mandujano participó en los festejos en honor a San Miguelito y refrendó su respaldo a las tradiciones populares.
San Miguel Treinta volvió a encender el corazón de sus tradiciones y, entre música, convivencia, comida y fiesta brava, apareció la llamada “Súper Señal Cuananista”, con la presencia del diputado local Alfredo Domínguez Mandujano, “Cuananys”, durante los festejos en honor a San Miguelito.
El legislador se sumó a una jornada cargada de identidad comunitaria: participó en la comida, acompañó el recorrido tradicional y disfrutó de la corrida de toros realizada en el corral, una de las expresiones que forman parte de esta celebración popular.
Domínguez Mandujano agradeció públicamente a sus amigos del Rancho Las Potrancas, al Grupo Venganza y al comité organizador, a quienes reconoció por el esfuerzo realizado para mantener viva una festividad que reúne año con año a familias y visitantes.
“Seguimos apoyando y trabajando en diferentes ámbitos, en el deporte, la educación, tradiciones y costumbres”, expresó el diputado en su mensaje sobre la celebración.
La participación ocurre en una comunidad donde las fiestas de San Miguel Arcángel mantienen una fuerte presencia de actividades religiosas, gastronómicas, musicales y populares. En los festejos de este año también se contemplaron procesiones, jaripeos y presentaciones musicales.
Entre el sonido de la música, la emoción del corral y el encuentro entre amigos, Cuananys cerró su participación con una frase que ya forma parte de su sello personal:
“¡No se acabes! Su amigo Cuananys”.
Y en San Miguel Treinta, por una tarde, la tradición volvió a mandar y la “Súper Señal Cuananista” se hizo presente entre la fiesta y las costumbres de su gente.










