La psicóloga Mirsa Maldonado visitó personalmente a una vecina en condición de vulnerabilidad y le entregó con cariño un apoyo para facilitar sus traslados y hacer más llevadero su día a día.
La cercanía también se demuestra con acciones que cambian la vida cotidiana. La psicóloga Mirsa Maldonado visitó a Luisa, vecina de Tequesquitengo que enfrenta dificultades de movilidad derivadas de problemas de salud y del entumecimiento constante en sus pies.
Durante el encuentro, Luisa compartió parte de las complicaciones que enfrenta diariamente para caminar y trasladarse, situación que ha limitado varias de sus actividades y aumentado su dependencia para desplazarse.
Ante esta realidad, Mirsa Maldonado se sumó con un apoyo destinado a facilitar sus traslados, en un gesto que buscó no sólo atender una necesidad inmediata, sino acompañar de manera cercana a una persona que atraviesa una situación vulnerable.
La visita se desarrolló en un ambiente de sensibilidad y trato humano, reafirmando la importancia de escuchar directamente a quienes requieren respaldo y encontrar soluciones que puedan mejorar, aunque sea en parte, su calidad de vida.
Para Maldonado, estar en territorio significa justamente eso: conocer las historias de frente, escuchar las necesidades reales y responder con acciones concretas.
Porque cuando la movilidad se vuelve una barrera, un apoyo oportuno puede devolver independencia, tranquilidad y esperanza.










