DE LUZ A LUZ: CUANDO DOS DESTELLOS SE ENCUENTRAN, UNA FAMILIA VUELVE A ABRAZARSE
“Una Luz en tu Corazón” volvió a encender la esperanza en Coatetelco: adultos mayores recibieron visas que les permitirán cruzar la frontera y reencontrarse con hijos, nietos y familiares después de años de distancia.
La luz puede recorrer enormes distancias sin desaparecer. Dos haces pueden encontrarse, cruzar sus caminos y continuar. Algo parecido ocurre con las familias separadas por la migración: pasan los años, crecen los kilómetros y aparece una frontera de por medio, pero el vínculo permanece.
Bajo esa esencia, la diputada local Luz Dary Quevedo Maldonado encabezó en Coatetelco una nueva entrega de visas del programa “Una Luz en tu Corazón”, dirigido a personas adultas mayores que buscan viajar a Estados Unidos para reencontrarse con sus familiares. La jornada se realizó junto con el presidente municipal Luis Onofre y la regidora de Asuntos Migratorios, Hylsa Eleocadio. La entrega fue reportada este 1 de octubre de 2026 y forma parte de una iniciativa que Quevedo impulsa desde su etapa como presidenta municipal de Tetecala.
Aquí, una visa deja de ser solamente un documento. Para muchas familias significa recuperar un abrazo pendiente, volver a sentarse alrededor de la misma mesa o encontrarse frente a frente con hijos y nietos después de años —y en algunos casos décadas— de separación.
El programa comenzó en 2017 y, de acuerdo con información publicada por el Congreso de Morelos, para enero de 2025 ya había permitido la entrega de más de dos mil documentos a morelenses con familiares en Estados Unidos.
Para Luz Dary Quevedo, la causa tiene además un componente personal. Durante el encuentro explicó que conoce de cerca lo que significa tener familiares lejos y señaló que esa experiencia la llevó a impulsar acciones encaminadas a facilitar los reencuentros de adultos mayores con sus seres queridos.
La legisladora sostuvo también que la migración no rompe las raíces de quienes dejan México en busca de oportunidades y que mantener los vínculos familiares constituye una parte fundamental del acompañamiento a las comunidades migrantes.
La entrega en Coatetelco vuelve así a colocar una historia profundamente humana detrás de cada trámite: dos vidas que durante años avanzaron a kilómetros de distancia y que ahora tienen la posibilidad de volver a encontrarse.
Porque hay luces que pueden viajar durante años sin extinguirse.
Y cuando se trata de una familia, ni los kilómetros ni una frontera consiguen apagar la luz de un abrazo pendiente.










