¡Ni la seguridad privada bastó! La tranquilidad de la zona residencial Real de Palmira quedó sacudida este jueves 10 de septiembre, luego de que una vivienda del fraccionamiento El Palmar fuera saqueada por delincuentes que lograron apoderarse de una caja fuerte, dinero en efectivo, joyas, maletas y varias obras de arte, en un atraco que hasta el momento no tiene detenidos.
El golpe ocurrió poco después de las 10:00 de la mañana, cuando el propietario regresó a su domicilio ubicado sobre avenida Palmira y se llevó tremenda sorpresa: el portón estaba abierto. Al entrar descubrió que los ladrones habían hecho de las suyas y que varios de sus objetos de valor simplemente habían desaparecido, entre ellos la caja fuerte.
El botín podría representar una cantidad importante, aunque hasta ahora no se ha dado a conocer el monto exacto de lo robado. Lo que sí quedó claro es que los delincuentes no llegaron por cualquier cosa: fueron directamente por efectivo, joyas y piezas de arte.
Y aquí viene lo que encendió aún más las alarmas: el atraco ocurrió dentro de un fraccionamiento que cuenta con seguridad privada. A pesar de ello, los responsables consiguieron ingresar al inmueble, sustraer los objetos y escapar sin que hasta el momento se reporte alguna detención.
Tras el reporte, elementos policiacos acudieron al lugar y posteriormente la Fiscalía General del Estado tomó las riendas de la investigación para establecer cómo ocurrió el ingreso, identificar a los responsables y determinar la ruta que utilizaron para escapar con el botín.
El caso se suma a otros robos registrados recientemente en Cuernavaca. Apenas el domingo pasado, otro domicilio de la colonia Maravillas fue saqueado mientras sus propietarios se encontraban ausentes, de acuerdo con los reportes conocidos.
Así, mientras la Fiscalía busca pistas y revisa los posibles indicios del atraco, en Palmira queda la preocupación y una pregunta que retumba entre los vecinos: ¿cómo entraron, cómo sacaron una caja fuerte y cómo lograron desaparecer sin ser detenidos?
Por ahora, el botín está fuera de alcance y los responsables siguen prófugos.










