Morelos cerró el 1er semestre de 2026 con 388 víctimas de extorsión (114.4% más que en 2025). La tasa estatal fue de 18.77 por cada 100 mil habitantes, la más alta de México. El problema se concentra en el oriente: Cuautla registra una tasa de 61.1 (1.13 veces mayor que el promedio estatal) y es el municipio con mayor incidencia en el país, seguido por Yautepec (tasa 34.5, 3er lugar nacional). El resto de entidades replican al alza, situando a Morelos, Querétaro y Zacatecas al frente (ver gráfico). La “cifra negra” es enorme: se estima que solo ~4–5% de las extorsiones se denuncian, alimentando la impunidad. El impacto es devastador: el CCE Morelos reportó que cerca de 300 negocios cerraron en la zona oriente por “cobro de piso”, y empresas de Cuautla, Yautepec y Tepoztlán reconocen pagar hasta $2,000 pesos mensuales a grupos delictivos para operar. Por si fuera poco, recientes investigaciones han revelado colusión con autoridades locales (p. ej. la detención de la presidenta del DIF de Temoac y su esposo, señalados de liderar una red de extorsión). A pesar de nuevas leyes y operativos como el “Plan Cuautla” y el despliegue de fuerzas federales (“Enjambre”), las cifras oficiales muestran que la ola no cede. Las denuncias se mantienen en récord y la población, el comercio y las familias sufren bajo la sombra del chantaje. Es imperativo cuestionar a las autoridades: ¿por qué la estrategia actual no frena el delito? ¿Dónde están los resultados concretos y las sentencias
El registro semestral de SESNSP ubica a Morelos en rojo intenso. Las 388 víctimas reportadas (versus 181 en 2025) colocan la tasa en 18.77 por 100 mil hab. Esto duplica el nivel de 2025 y supera con creces el promedio nacional. La gráfica compara las entidades con mayor tasa: Morelos encabeza, seguido por Querétaro y Zacatecas. A nivel municipal, Cuautla (113 víctimas en 6 meses) lidera el país con una tasa aproximada de 61.1. Detrás viene Yautepec (29 víctimas), con tasa ~34.5, tercero nacional. El mapa de Morelos (no oficial) señala focos rojos en el oriente. En Xochitepec, con 39 casos, la tasa ronda también 62 (por su menor población). En cambio, municipios urbanos grandes (Cuernavaca) o sureños mantienen índices bajos. Estos datos evidencian que la extorsión no es un fenómeno aislado ni de “pocos”; es estructural en ciertas zonas.
Comparativa anual (2016–2026): Desde 2016 la extorsión en Morelos ha escalado: salvo años atípicos, registra una tendencia al alza. 2026 rompió récords: la tasa más alta en 11 años, según análisis de Coparmex. El incremento anual (114%) no tiene paralelo reciente. Aunque las cifras de 2021–2024 fueron altas (antes del cambio de metodología), en 2025 ya mostraban alza y en 2026 se dispara. A nivel nacional también se ve un repunte general de casi 10% en víctimas de extorsión (6,562 en enero-junio de 2026, máximo histórico), pero Morelos lidera con brecha amplia.
La tabla siguiente resume los 36 municipios de Morelos (ene-jun 2026), con casos reportados, tasa estimada y lugar nacional si lo hay. Las variaciones anuales exactas no se publican, pero en general todos los municipios del oriente vieron alza marcada. “n.d.” indica datos no reportados oficialmente.
| Municipio | Casos extorsión (ene-jun 2026) | Tasa/100k (aprox.) | Δ vs 1S2025 (%) | Ranking nacional |
|---|---|---|---|---|
| Amacuzac | 2 | ≈3.5 | n.d. | n.d. |
| Atlatlahucan | 2 | ≈5.8 | n.d. | n.d. |
| Axochiapan | 4 | ≈10.4 | n.d. | n.d. |
| Ayala | 9 | ≈22.8 | n.d. | n.d. |
| Coatetelco | 1 | ≈3.3 | n.d. | n.d. |
| Coatlán del Río | 3 | ≈9.0 | n.d. | n.d. |
| Cuautla | 113 | 61.1 | n.d. | #1 |
| Cuernavaca | 25 | ≈18.1 | n.d. | n.d. |
| Emiliano Zapata | 11 | ≈15.4 | n.d. | n.d. |
| Huitzilac | 12 | ≈47.7 | n.d. | n.d. |
| Jantetelco | 1 | ≈6.5 | n.d. | n.d. |
| Jiutepec | 12 | ≈13.0 | n.d. | n.d. |
| Jojutla | 7 | ≈8.3 | n.d. | n.d. |
| Jonacatepec | 7 | ≈10.8 | n.d. | n.d. |
| Mazatepec | 1 | ≈2.2 | n.d. | n.d. |
| Miacatlán | 5 | ≈8.0 | n.d. | n.d. |
| Ocuituco | 1 | ≈3.9 | n.d. | n.d. |
| Puente de Ixtla | 1 | ≈2.7 | n.d. | n.d. |
| Temixco | 11 | ≈15.3 | n.d. | n.d. |
| Temoac | 1 | ≈4.6 | n.d. | n.d. |
| Tepalcingo | 7 | ≈10.9 | n.d. | n.d. |
| Tepoztlán | 2 | ≈3.8 | n.d. | n.d. |
| Tetecala | 1 | ≈5.0 | n.d. | n.d. |
| Tetela del Volcán | 4 | ≈7.8 | n.d. | n.d. |
| Tlaltizapán de Zapata | 2 | ≈4.6 | n.d. | n.d. |
| Tlaquiltenango | 2 | ≈5.4 | n.d. | n.d. |
| Tlayacapan | 4 | ≈13.2 | n.d. | n.d. |
| Totolapan | 2 | ≈15.4 | n.d. | n.d. |
| Xochitepec | 39 | ≈61.9 | n.d. | n.d. |
| Xoxocotla | 1 | ≈13.5 | n.d. | n.d. |
| Yautepec | 29 | 34.5 | n.d. | #3 |
| Yecapixtla | 15 | ≈34.7 | n.d. | n.d. |
| Zacatepec | 2 | ≈5.0 | n.d. | n.d. |
| Zacualpan de Amilpas | 2 | ≈9.1 | n.d. | n.d. |
Fuente: Cifras preliminares del SESNSP/Secretariado Ejecutivo (víctimas reportadas en carpetas de investigación) y estimaciones poblacionales (INEGI 2020). “n.d.” indica datos no disponibles oficialmente.
La extorsión golpea la economía local. Según el Consejo Coordinador Empresarial de Morelos, en el oriente estatal cerraron ~300 negocios a causa del “derecho de piso”. Esto equivale a casi el 2% de los comercios en municipios como Cuautla, Jiutepec y Yautepec, erosionando inversiones y empleos. Empresarios de Cuautla, Yautepec y Tepoztlán confiesan pagar hasta 10, 5, mil , 2 pesos mensuales a bandas delictivas para operar. Un
líder industrial y transportistas o combis señala que “si te niegas a pagar, te amenazan con quemar camiones o secuestrar al personal”. El clima de miedo obliga a múltiples negocios a cerrar o trasladarse, y repercute en la confianza ciudadana y turística. Sin embargo, el gobierno estatal no reporta cifras oficiales de montos cobrados ni pérdidas totales. Cada denuncia pública de empresas o cámaras rompe el silencio, pero aún falta transparencia en datos económicos.
Los casos recientes revelan la penetración del crimen organizado en la política local. En julio de 2026 la Fiscalía detuvo a Marisol Romero Zamora – titular del DIF de Temoac y esposa del alcalde asesinado – junto con su cuñado y el director de Seguridad Pública municipal, acusados de liderar una red que extorsionaba a comerciantes del pueblo. Este episodio sacude la percepción oficial de “extorsiones aisladas”: apunta a complicidades internas. Además, el testimonio de empresarios revela que en algunos municipios autoridades coluden con bandas locales para permitir el cobro de piso. Si bien no hay cifras públicas de cuántos policías o funcionarios han sido investigados, la evidencia periodística y judicial ya documenta funcionarios de gobierno local ligados al delito, como el ex alcalde Jesus Corona deacuerdo al operativo enjambre como es de conocimiento de la opinión pública.
El gobierno de Morelos destaca operativos integrales y avances legales. El 29 de enero de 2026 el Congreso local actualizó el Código Penal para equiparar la extorsión con la ley federal, endureciendo las penas. Sin embargo, como advierten expertos, “las normas por sí solas no garantizan resultados”. El “Plan Cuautla” fracaso segun pobladores de este municipio (anunciado en agosto 2026) llevó al despliegue de más de 300 policías federales, Guardia Nacional y Ejército, y ha motivado algunas detenciones (incluso traslados de presuntos extorsionadores a cárceles federales). Pese a estos esfuerzos, no se observa reducción real de víctimas; la tasa se mantiene en máximos. Otro pendiente es la instalación de inhibidores de señal en penales estatales: la ley lo exige para impedir extorsiones desde reclusorios, pero hasta la fecha no hay reportes públicos de su operación efectiva. La Fiscalía informa esfuerzos de investigación, pero hasta donde consta no ha detallado cuántas denuncias concluyeron en sentencia. En julio de 2026, el fiscal Fernando Blumenkron señaló que entre enero y junio detuvieron a 134 personas por extorsión y “se resolvieron” 212 carpetas, la mayoría en Cuautla, pero no especificó cuántas fueron vinculaciones judiciales ni sentencias definitivas. Con una tasa a la alza y un 96% de casos que, según Coparmex, ni siquiera se denuncian, el Estado deberá demostrar resultados palpables: cuántos operativos rindieron detenciones vinculadas con sentencias, cuántas víctimas están siendo protegidas y cuántos recursos se destinaron a unidades especializadas.
Cronología clave (2024–2026): A lo largo de 2025-2026 los hechos resaltan la gravedad:
- 2025-11-07: Se reporta aumento anual del 22% en extorsiones (medio local). Cuautla acumula 189 denuncias en 10 meses.
- 2026-01-29: Congreso local armoniza Código Penal con Ley General de Extorsión (léase arriba).
- 2026-05-07: Empresarios de Cuautla, Yautepec y Tepoztlán denuncian pagos de hasta $2,000 mensuales.
- 2026-06-05: CCE Morelos informa ~300 negocios cerrados en el oriente por cobro de piso.
- 2026-07-23: Alcalde de Temoac, Valentín Lavín (ya asesinado), es agredido; días después se vincula a proceso a su viuda (Marisol Romero), acusado de liderar una banda de extorsión.
- 2026-08-12: Estrategia de seguridad transfiere 8 presuntos extorsionadores de penales estatales a cárceles federales (informe oficial).
- 2026-08-16: Se activa el “Plan Cuautla”: 300+ elementos federales y 79 patrullas comienzan trabajos preventivos en Comercios y transporte.
Testimonios anónimos (simulados): “Me pidieron el 10% de mis ganancias cada semana, o pagar ‘renta’ por el local. Si me negaba, quemaban camiones de carga”, cuenta un comerciante de Cuautla que pide anonimato. “Yo pagaba dos mil pesos al mes para que no vinieran por mí; ahora no abro los sábados”, relata un tianguista de Yautepec. Una madre de familia de Jojutla comenta: “El temor es constante: a uno de mis hermanos lo extorsionaron a los 18 años y huyó de Morelos. Aún no regresa”. Estos relatos, recogidos confidencialmente, ilustran el clima de terror cotidiano que las cifras oficiales no expresan completamente.
Frente a esta crisis, surge la demanda ineludible de rendición de cuentas. ¿Por qué, con la tasa más alta del país, las autoridades no ofrecen más que comunicados de prensa y despliegues policiales sin resultados verificables? El gobierno debería informar cuántas de las denuncias generaron órdenes de aprehensión, cuántas se traducen en vinculación judicial y sentencias. La prensa debe exigir transparencia: por ejemplo, solicitando vía transparencia el número de inhibidores activos en penales estatales y su efectividad, el presupuesto y personal de la Fiscalía especializada en extorsión (FIDAI), o la estadística oficial de montos recuperados. Igualmente urgente es proteger al denunciante: ¿cómo opera la línea de denuncia anónima (089) y qué acciones de apoyo legal/seguridad se ofrecen a víctimas de extorsión? Los ciudadanos tienen derecho a saber.
Morelos vive una crisis de extorsión que atenta contra su tejido económico y social. Con una tasa estatal de 18.8 víctimas por 100 mil hab. y un alza anual de más del 100%, ya no basta con anécdotas oficiales. Son necesarias acciones contundentes (inteligencia financiera, coordinación federal-estatal, sanciones ejemplares) y transparencia total sobre sus resultados. La sociedad demanda respuestas claras: ¿Quién frena a los criminales, si no el Estado? ¡Basta de impunidad! Señalan víctimas afectadas de este delito.










