La Comparsa La Asunción mantiene viva una de las expresiones culturales más emblemáticas de Cuernavaca; el diputado federal destacó que preservar las tradiciones es también recuperar la convivencia y fortalecer la paz social.
Entre música, tradición y orgullo comunitario, el diputado federal Juan Ángel Flores Bustamante acompañó este sábado a la Comparsa La Asunción del poblado de Santa María Ahuacatitlán, que celebró su 39 aniversario, consolidándose como una de las agrupaciones con mayor arraigo y tradición en Cuernavaca.
La celebración se convirtió en un encuentro con las raíces y la identidad de los pueblos morelenses, donde generaciones enteras han encontrado en las comparsas una forma de mantener vivas sus costumbres, fortalecer la convivencia y transmitir a niñas, niños y jóvenes el valor de sus tradiciones.
Durante su participación, Flores Bustamante reconoció que las expresiones culturales de los pueblos de Morelos constituyen una parte fundamental de la identidad estatal y representan una de las mayores riquezas que distinguen a la entidad.
El legislador subrayó que preservar las tradiciones no significa solamente conservar el pasado, sino recuperar los espacios donde las familias se encuentran, conviven y construyen comunidad.
En este sentido, destacó que actividades como la celebración de La Asunción permiten fortalecer los lazos entre vecinos y familias, recuperar el sentido de pertenencia y generar condiciones para avanzar hacia una sociedad más unida.
“Cuando nuestras comunidades mantienen vivas sus tradiciones, también mantienen vivo el espíritu de unidad que necesitamos para construir el Cuernavaca de paz y tranquilidad que todos queremos”, señaló.
A 39 años de su creación, la Comparsa La Asunción representa mucho más que una expresión festiva: es memoria, identidad y orgullo comunitario, una tradición que permanece vigente gracias al esfuerzo de quienes han dedicado décadas a mantenerla viva y transmitirla a las nuevas generaciones.
Para Juan Ángel Flores Bustamante, acompañar estas celebraciones significa reconocer el valor de las comunidades y refrendar la importancia de trabajar por un Morelos donde la cultura, las tradiciones y la convivencia sean pilares para recuperar la paz y fortalecer el tejido social.
Así, desde Santa María Ahuacatitlán, la tradición volvió a tomar las calles para recordar que la identidad de Cuernavaca también se construye desde sus pueblos, sus familias y sus expresiones culturales.
Juan Angel Flores Bustamante










