Rafa Reyes alista el “Plan B” en Morelos: Morena plantea meter tijera al gasto del Congreso

Ante el recorte presupuestal que enfrentará la próxima Legislatura, el coordinador de Morena, Rafael Reyes Reyes, advierte que será necesario revisar personal, prerrogativas y gastos de operación para garantizar la estabilidad financiera del Poder Legislativo.

El Congreso de Morelos se prepara para una nueva etapa marcada por la austeridad y los ajustes financieros. El coordinador parlamentario de Morena, Rafael Reyes Reyes, reconoció que la próxima Legislatura enfrentará un escenario presupuestal complicado, con alrededor de 360 millones de pesos para su operación, por lo que será necesario reorganizar las finanzas y revisar a fondo los gastos del Poder Legislativo.

En sus declaraciones, Reyes Reyes sostuvo que este escenario podría llevar a tomar decisiones como una posible reducción de personal y modificaciones a las prerrogativas mensuales que reciben los diputados de las diferentes bancadas, además de revisar los gastos de operación para evitar que el Congreso mantenga esquemas de gasto que ya no corresponden a la realidad presupuestal.

La postura del legislador morenista se coloca dentro de la discusión nacional sobre el llamado “Plan B” de austeridad, una ruta que plantea reducir privilegios, contener el gasto de los órganos de poder y establecer mayores límites al uso de recursos públicos. Entre sus principales planteamientos se encuentra la revisión de salarios, bonos, seguros de gastos médicos mayores y prestaciones de altos funcionarios de organismos electorales, así como topes al gasto de congresos locales y otras instituciones.

En Morelos, este debate podría traducirse en una revisión de las prerrogativas legislativas y de la estructura administrativa del Congreso, con el argumento de que los recursos públicos deben utilizarse de manera responsable y priorizando las necesidades de la ciudadanía.

Rafael Reyes también se deslindó de las negociaciones relacionadas con los incrementos salariales y prestaciones de los trabajadores sindicalizados del SUTPLEM, al señalar que ese asunto corresponde directamente a la Mesa Directiva del Congreso, encabezada por Isaac Pimentel Mejía.

El coordinador morenista llamó a los trabajadores sindicalizados a actuar con responsabilidad y mantener el diálogo ante las condiciones financieras que enfrentará el Poder Legislativo. La intención, dijo, es alcanzar acuerdos que permitan cumplir con los compromisos laborales sin poner en riesgo la estabilidad económica del Congreso.

Así, el llamado “Plan B” comienza a tomar forma en el debate legislativo de Morelos: menos privilegios, mayor control del gasto y una revisión profunda de los recursos que reciben diputados y órganos del Poder Legislativo.

La próxima Legislatura tendrá ahora el reto de demostrar que la austeridad puede pasar del discurso a los hechos. La tijera presupuestal está sobre la mesa y Morena ya anticipa que habrá que cortar donde sea necesario.
H. Congreso del Estado de Morelos.
Rafael Reyes Reyes