Coatetelco honra su historia y construye su futuro con nueva obra de infraestructura

Entre calles que guardan la memoria de un pueblo que luchó por preservar su identidad, este día el municipio indígena de Coatetelco dio un nuevo paso hacia el desarrollo con el arranque de una obra que representa mucho más que concreto y tuberías: representa progreso, dignidad y reconocimiento a sus raíces.

Bajo el sol que caracteriza a esta tierra de tradición y trabajo, habitantes de la comunidad acompañaron al presidente municipal Luis Eusebio Onofre Jiménez durante el banderazo de inicio de los trabajos de pavimentación con concreto hidráulico, además de la construcción de la red de agua potable y drenaje sanitario en la calle 14 de Diciembre.

El sonido de la maquinaria que pronto transformará la vialidad se mezcló con las voces de las familias beneficiadas, quienes reconocen que cada obra representa una mejora directa en su vida cotidiana: calles más transitables, mejores servicios básicos y espacios que responden a las necesidades de una población que continúa creciendo.

La elección del nombre de esta vialidad tiene un significado especial para las y los habitantes de Coatetelco. La calle 14 de Diciembre rinde homenaje a una fecha histórica: el día en que, en 2017, esta comunidad fue reconocida oficialmente como municipio indígena de Morelos, convirtiéndose en el municipio número 34 de la entidad.

Más que una fecha en el calendario, el 14 de diciembre simboliza años de esfuerzo comunitario, organización y la defensa de una identidad que hoy se refleja en sus tradiciones, sus costumbres y en la voluntad de construir un mejor futuro para las nuevas generaciones.

Durante el inicio de los trabajos, Luis Eusebio Onofre Jiménez destacó que las obras de infraestructura son parte de la ruta para fortalecer a Coatetelco y atender las necesidades más sentidas de la población, manteniendo un gobierno cercano a la gente y comprometido con el bienestar colectivo.

Con esta acción, Coatetelco reafirma que su historia sigue viva mientras avanza hacia el futuro. En sus calles se escribe una nueva etapa: una donde la identidad indígena camina de la mano con el desarrollo y donde cada obra se convierte en un símbolo de transformación para sus habitantes.