¡ALAN MARTÍNEZ PONE UN ALTO A LA CRUELDAD ANIMAL EN JOJUTLA!

Tras la muerte de un caballo en Panchimalco, el alcalde condenó enérgicamente los hechos y prohibió durante su administración las actividades de “capa y lazo”, conocidas cruelmente como “mata caballos”

La muerte de un caballo durante un jaripeo en la comunidad de Panchimalco provocó indignación social, encendió las redes sociales y llevó al presidente municipal de Jojutla, Alan Martínez García, a tomar una decisión contundente: prohibir las actividades denominadas “capa y lazo” en todos los eventos realizados dentro del municipio durante su administración.

El animal perdió la vida después de resultar gravemente lesionado al ser embestido por un toro durante una actividad celebrada en el marco de las festividades patronales. El momento fue captado en video y las imágenes se difundieron rápidamente, desatando críticas, reclamos y exigencias para que se investiguen las condiciones en las que se desarrolló el espectáculo.

Ante la conmoción generada, Alan Martínez expresó su profunda indignación y condenó cualquier acto que ponga en riesgo la vida, integridad y bienestar de los animales.

“Como presidente municipal y como ciudadano, rechazo cualquier acto que ponga en riesgo la integridad y el bienestar de los animales”, manifestó.

El alcalde señaló que quienes lo conocen saben del profundo amor y respeto que siente por los animales, especialmente por los caballos, por lo que calificó las imágenes de Panchimalco como inaceptables y contrarias a los principios de protección animal que deben promoverse dentro de la sociedad.

La postura de Alan Martínez no quedó únicamente en una declaración pública. El presidente municipal instruyó a las áreas correspondientes del Ayuntamiento de Jojutla para dar seguimiento puntual a los hechos, determinar las condiciones en las que se realizó la actividad y deslindar las responsabilidades que correspondan conforme a la legislación vigente.

Asimismo, anunció que serán revisados los protocolos, permisos y medidas de seguridad aplicables a los eventos donde participen animales, con el objetivo de impedir que una tragedia semejante vuelva a repetirse.

La decisión más importante llegó cuando el alcalde informó que las actividades conocidas como “capa y lazo”,, no volverán a formar parte de los eventos autorizados o realizados en Jojutla durante su administración.

“Las tradiciones y expresiones culturales de nuestras comunidades deben preservarse siempre dentro de un marco de responsabilidad, respeto y seguridad, sin que ello implique actos que vulneren la integridad de los animales”, enfatizó Alan Martínez García.

Con este pronunciamiento, el alcalde marcó una diferencia entre conservar las costumbres comunitarias y tolerar prácticas que pueden provocar dolor, lesiones graves o la muerte de los animales utilizados en espectáculos públicos.

El caso de Panchimalco reabrió el debate sobre los límites de las tradiciones, particularmente cuando caballos, toros y otros animales son expuestos a situaciones que pueden comprometer su integridad.

Aunque los jaripeos forman parte de las celebraciones populares de numerosas comunidades de Morelos, el crecimiento de la conciencia animalista ha generado una mayor exigencia social para que estas actividades cuenten con controles, vigilancia veterinaria y estrictos protocolos de seguridad.

La Ley Estatal de Fauna de Morelos establece disposiciones contra los actos de crueldad que provoquen sufrimiento, lesiones o una muerte prolongada e innecesaria. Corresponderá a las autoridades ambientales y ministeriales determinar si existieron omisiones, negligencia o responsabilidades relacionadas con el incidente.

Mientras avanzan las investigaciones, el Ayuntamiento de Jojutla ya dio el primer paso: retirar de sus eventos una modalidad considerada peligrosa para los caballos.

La postura de Alan Martínez García fue clara y directa: ninguna tradición puede estar por encima de la vida ni del bienestar de un ser sintiente.

“Reitero mi compromiso con la protección y el bienestar animal, y haré todo lo que esté a mi alcance para salvaguardar la vida y la integridad de los seres vivos”, sostuvo el presidente municipal.

La muerte del caballo de Panchimalco dejó una imagen dolorosa, pero también provocó una decisión histórica para Jojutla. A partir de este caso, el gobierno encabezado por Alan Martínez a garantizado que la prohibición se cumpla y que la protección animal es una prohibición en el Municipio de Jojutla .

En Jojutla, el mensaje ya fue lanzado: las tradiciones pueden continuar, pero la crueldad no tendrá permiso.