Jesús Corona Damián y Agustín Toledano Amaro fueron suspendidos definitivamente de las presidencias municipales tras ser vinculados a proceso por delitos dolosos
Un auténtico terremoto político estremeció este miércoles a Morelos. El Congreso del Estado aprobó la suspensión definitiva de los presidentes municipales de Cuautla, Jesús Corona Damián, y de Atlatlahucan, Agustín Toledano Amaro, luego de que ambos fueran vinculados a proceso por delitos considerados dolosos.
En una sesión marcada por la tensión y la expectativa, las y los diputados analizaron por separado los dictámenes que terminaron por retirar a los dos alcaldes de sus cargos, dejando a sus administraciones en medio de la incertidumbre política.
La determinación fue tomada con base en resoluciones emitidas por la justicia federal y en los supuestos establecidos por la Constitución Política del Estado de Morelos y la Ley Orgánica Municipal.
Los dictámenes fueron elaborados por la Comisión de Gobernación y Gran Jurado e incorporados al orden del día a propuesta del presidente del Congreso, Sergio Omar Livera Chavarría.
Durante la sesión ordinaria, cada caso fue discutido y votado de manera independiente. Sin embargo, el resultado fue el mismo: la suspensión definitiva de ambos presidentes municipales.
La decisión representa un golpe político sin precedentes para Cuautla y Atlatlahucan, municipios que ahora deberán enfrentar una etapa de reacomodos internos, disputas por el control de los ayuntamientos y dudas sobre quién asumirá formalmente las riendas de las administraciones.
El Congreso sostuvo que únicamente ejerció las atribuciones que le concede la legislación estatal para actuar cuando un integrante de un ayuntamiento se encuentra vinculado a proceso por un delito doloso.
Aunque la vinculación a proceso no equivale a una sentencia de culpabilidad, la medida legislativa dejó fuera del poder municipal a Jesús Corona Damián y Agustín Toledano Amaro, quienes ya no podrán continuar desempeñándose como alcaldes mientras enfrentan sus respectivos procesos legales.
Dos alcaldes fuera, dos municipios bajo incertidumbre y una clase política morelense sacudida por decisiones judiciales que ya cobraron sus primeras consecuencias.










