La Secretaría de Protección y Auxilio Ciudadano de Cuernavaca vuelve a quedar bajo los reflectores. Un total de 58 elementos de la Seprac fueron enviados a investigación durante los meses de abril y mayo, luego de diversas quejas y reportes ciudadanos por presuntas malas prácticas en el desempeño de sus funciones.
De acuerdo con el titular de la corporación, Pablo Nivardo Aguilera Casados, los casos ya son revisados por el área de Asuntos Internos y por el Consejo de Desarrollo Policial, instancias encargadas de verificar la actuación de los uniformados y determinar si incurrieron en faltas administrativas o conductas indebidas.
La cifra encendió las alarmas al interior de la corporación municipal: 24 policías preventivos, 33 elementos viales y un integrante del C4 se encuentran señalados en distintos expedientes.
Entre las sanciones que podrían aplicarse destacan la suspensión temporal, el arresto por 12 horas y, en los casos más graves, la separación definitiva del cargo.
Hasta ahora, tres elementos de la Policía Preventiva ya fueron sancionados, mientras que un agente vial fue removido de sus funciones y otro más recibió un arresto de 12 horas.
Tan solo en abril se abrieron 29 investigaciones: 11 por denuncias ciudadanas, 10 mediante reportes al 089 y 911, seis por señalamientos de otras dependencias y dos presentadas directamente ante el titular de la Seprac.
En mayo, la cifra volvió a repetirse con otras 29 investigaciones: cinco originadas por denuncias ciudadanas y 24 a través de llamadas de emergencia.
Aunque las autoridades aseguran que también se reconocen las buenas prácticas policiales, el número de expedientes revela una realidad incómoda: la corporación capitalina enfrenta un severo escrutinio interno y ciudadano.
Hoy, la policía de Cuernavaca está en la mira. Y cada denuncia podría marcar la diferencia entre una simple llamada de atención o la salida definitiva de quienes traicionen la confianza pública.










