Por Roberto Albarrán
La creciente preocupación por los intentos de extorsión telefónica que afectan a comerciantes, restauranteros y prestadores de servicios turísticos de Coatetelco obligó a las autoridades estatales a desplegar acciones preventivas dirigidas a uno de los sectores económicos más importantes del municipio indígena.
Representantes de restaurantes ubicados en la ribera de la Laguna de Coatetelco, lancheros y operadores de mototaxis participaron en una capacitación impartida por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) Morelos, donde se advirtió sobre las modalidades de engaño utilizadas por grupos delictivos para obtener dinero mediante amenazas, intimidaciones y manipulación psicológica.
Durante la reunión, realizada en la biblioteca municipal de la colonia Centro, especialistas en prevención del delito alertaron sobre esquemas que continúan afectando a ciudadanos y comerciantes en distintas regiones del estado, entre ellos supuestos integrantes del crimen organizado que exigen pagos, falsos secuestros virtuales de familiares, sextorsiones mediante fotografías comprometedoras y llamadas donde delincuentes se hacen pasar por autoridades ministeriales o policiales.
La capacitación evidencia una realidad preocupante: los prestadores de servicios turísticos se han convertido en un blanco potencial para extorsionadores que buscan aprovechar el movimiento económico generado por la actividad comercial y turística de la laguna.
Ante este panorama, las autoridades recomendaron no proporcionar información personal por teléfono, colgar inmediatamente ante llamadas sospechosas, limitar la exposición de datos en redes sociales y establecer claves de seguridad entre familiares para verificar emergencias reales.
Además, se reforzó el uso adecuado de los números de emergencia 911 y denuncia anónima 089 como herramientas fundamentales para reportar cualquier intento de extorsión.
La estrategia busca blindar a quienes diariamente sostienen la actividad económica de Coatetelco, un municipio cuya riqueza cultural, gastronómica y turística representa una fuente de ingresos para cientos de familias que hoy también enfrentan el desafío de protegerse frente a la delincuencia telefónica.









