UN PULMÓN ENTRE LADRILLOS Y CONTAMINACIÓN LLEVA AIRE PURO A LOMAS DE AHUATLÁN

El Parque Raíces Ahuatlán se convierte en un refugio verde para las familias, donde niñas, niños y jóvenes podrán convivir, aprender y alejarse de los entornos de riesgo.

En medio del crecimiento urbano, el concreto y la contaminación, un nuevo pulmón verde comienza a transformar la vida de las familias de Lomas de Ahuatlán, en Cuernavaca.

El Parque Raíces Ahuatlán, inaugurado recientemente por la gobernadora Margarita González Saravia, representa mucho más que un espacio recreativo: es una alternativa para recuperar la convivencia familiar, fortalecer el tejido social y promover el respeto por la naturaleza.

Este nuevo punto de encuentro permitirá que niñas, niños y jóvenes practiquen deporte, participen en actividades educativas, lean, jueguen y respiren aire limpio, en una zona donde los espacios públicos resultan fundamentales para prevenir conductas de riesgo y reconstruir los vínculos comunitarios.

Gilberto Martínez, vecino de la colonia, destacó que el parque brindará a las familias un entorno más sano y seguro, además de fomentar una mayor conciencia sobre el cuidado del medio ambiente.

“Los parques son buenos para todos los ciudadanos porque podemos venir a recrearnos, relajarnos y tener un espacio limpio. Aquí podremos hacer deporte, leer y respirar el aire puro que necesitamos”, expresó.

El vecino señaló que la conservación del lugar dependerá también de la participación de la comunidad, por lo que llamó a las familias a mantenerlo limpio y protegerlo para las futuras generaciones.

El Parque Raíces Ahuatlán busca convertirse en un espacio donde las infancias aprendan a cuidar la naturaleza, los jóvenes encuentren actividades positivas y las familias recuperen momentos de convivencia lejos de la violencia, el aislamiento y otros factores de riesgo.

Con este proyecto, el Gobierno de Morelos apuesta por recuperar espacios públicos y atender las causas sociales desde las colonias, bajo la idea de que sembrar árboles, comunidad y sentido de pertenencia también contribuye a construir paz.

Entre ladrillos, vehículos y contaminación, el Parque Raíces Ahuatlán comienza a echar raíces como un oasis de convivencia, educación ambiental y esperanza para quienes habitan esta zona de Cuernavaca.