La noche en el Estadio Centenario se vivió como una auténtica fiesta del futbol femenil. Desde el silbatazo inicial, Cruz Azul Femenil y Rayadas de Monterrey protagonizaron un duelo intenso, vibrante y cargado de emociones que mantuvo al filo del asiento a cerca de cinco mil aficionados.
El arranque fue dinámico, con ambos equipos disputando cada balón con determinación. Rayadas mostró mayor claridad en los primeros minutos, presionando alto y generando peligro constante por las bandas. Fue al minuto 17 cuando esa insistencia rindió frutos: en una jugada bien construida, la defensa celeste no logró contener el avance y Valeria del Campo apareció para definir con precisión, silenciando momentáneamente el estadio y colocando el 0-1 en el marcador.
Tras el golpe, Cruz Azul no bajó los brazos. Con empuje y carácter, las celestes comenzaron a equilibrar el encuentro, buscando profundidad y apostando por el juego colectivo. Sin embargo, la defensa regiomontana se mantuvo firme, mientras que las arqueras incluidas las destacadas Paola Manrique y Pamela Tajonar respondieron con seguridad cada vez que fueron exigidas.
Para la segunda mitad, el ritmo se intensificó. Cruz Azul adelantó líneas y se volcó al ataque, impulsado por el aliento incesante de su afición. Rayadas, por su parte, apostó al contragolpe, generando llegadas peligrosas que mantuvieron el suspenso en cada jugada.
El tiempo avanzaba y la tensión crecía. Parecía que la ventaja visitante sería definitiva… hasta que llegó el momento que encendió el Centenario. Al minuto 90, en una jugada cargada de insistencia y corazón, Uchenna Kanu apareció en el área para definir con contundencia y marcar el empate 1-1, desatando la euforia total en las gradas.
El silbatazo final confirmó un empate justo, reflejo de la entrega de ambos equipos en la cancha. Un resultado que deja la serie completamente abierta y promete un duelo de vuelta electrizante en Monterrey.
Más allá del marcador, el encuentro dejó claro que el futbol femenil sigue creciendo y consolidándose como un espectáculo de calidad, capaz de unir familias y encender pasiones en cada rincón de Morelos.










